Alfonso Durazo colocó a la niñez yaqui en el centro de la justicia social con la inauguración del nuevo Comedor Escolar de la Niñez Indígena en Bahía de Lobos, San Ignacio Río Muerto, proyecto que contó con una inversión de 24 millones de pesos.

La acción fue encabezada junto a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y forma parte del fortalecimiento del Plan de Justicia para el Pueblo Yaqui, estrategia que actualmente suma 27 casas-comedor en beneficio de mil 947 niñas, niños y jóvenes estudiantes indígenas.

Alfonso Durazo fortalece apoyo a estudiantes indígenas en Sonora

El gobernador destacó que esta obra permitirá brindar alimentación digna y atención directa a 112 niñas y niños yaquis, además de representar un avance para reducir brechas históricas y fortalecer la igualdad de oportunidades para las comunidades originarias.

Alfonso Durazo subrayó que garantizar condiciones adecuadas para la infancia es fundamental para que las y los estudiantes puedan desarrollarse plenamente y construir mejores oportunidades de futuro.

Asimismo, explicó que este proyecto se suma a la construcción de cuatro Casas y seis Comedores Escolares de la Niñez Indígena, además de un Comedor Universitario Indígena, acciones que representan una inversión acumulada superior a los 114 millones de pesos.

Sonora opera 27 comedores escolares indígenas con apoyo del Plan Yaqui.

Sonora fortalece educación indígena con 27 casas y comedores comunitarios

A través del Programa de Apoyo a la Educación Indígena (PAEI), en Sonora operan actualmente 27 casas y comedores que benefician a mil 947 estudiantes indígenas con hospedaje, alimentación y actividades para fortalecer la revitalización lingüística.

Además, durante este año se contempla la apertura de seis nuevas casas comunitarias de lengua indígena para ampliar la atención a las comunidades originarias.

A nivel nacional, el programa brinda servicio en mil 424 casas y comedores distribuidos en 23 entidades federativas, beneficiando a más de 81 mil estudiantes pertenecientes a 65 pueblos originarios, como parte de una política enfocada en garantizar bienestar y acceso a la educación.

Con estas acciones, Alfonso Durazo y Claudia Sheinbaum refrendaron su compromiso con la niñez indígena y el fortalecimiento del Plan de Justicia para el Pueblo Yaqui, impulsando un modelo de atención que busca dignificar comunidades y ampliar las oportunidades de desarrollo para las nuevas generaciones.