Oaxaca registró una derrama económica superior a 500 millones de pesos, una ocupación hotelera del 100 por ciento y boletos aéreos agotados durante la Gran Comparsa de Día de Muertos 2026, “La Fiesta más Viva de Todas”.
El gobernador Salomón Jara Cruz encabezó el recorrido por las calles de la capital oaxaqueña, acompañado por la presidenta honoraria del Sistema Estatal DIF, Irma Bolaños Quijano, y la representante de la Diosa Centéotl 2026, Enid Azucena Torres Agustiniano.
Salomón Jara destaca derrama económica de más de 500 millones de pesos por Día de Muertos
El mandatario estatal señaló que la llegada de visitantes nacionales e internacionales beneficia a distintos sectores productivos y a las familias de Oaxaca, además de fortalecer la actividad turística durante las festividades.
La presencia de turistas beneficia la ocupación hotelera y la derrama económica favorece a diversos sectores: personas taxistas, artesanas, vendedoras de comida, a todas y todos.
Salomón Jara, gobernador de Oaxaca.
El gobernador también invitó a turistas y habitantes a continuar disfrutando de las actividades programadas por Día de Muertos, entre ellas las Muerteadas en el Valle de Etla, los recorridos de altares y las exhibiciones del altar y tapete monumental instalados en el Palacio de Gobierno.
La celebración comenzó en la Fuente de las Ocho Regiones y avanzó hasta el Templo de Nuestra Señora de la Merced, en la ciudad de Oaxaca de Juárez, con la participación de autoridades estatales y contingentes representativos de las tradiciones oaxaqueñas.

Comparsa de Día de Muertos llena de música y tradición las calles de Oaxaca
El recorrido inició con el Trenecito de la Prosperidad Oaxaqueña y las marmotas, que dieron paso a una celebración marcada por la danza, la música y el recuerdo de quienes han fallecido. Las mojigangas también llamaron la atención de visitantes, quienes capturaron con sus teléfonos la presencia de estas figuras monumentales.
Entre los contingentes participaron las Chinas Oaxaqueñas de Casilda Flores, cuyos integrantes ondearon sus faldas negras y portaron velas como símbolo de guía para las ánimas en su regreso a sus antiguos hogares.
También desfiló la comparsa Yahuiche, con sus trajes y bailes, mientras que los Diablos de San Sebastián Tecomaxtlahuaca representaron la dualidad del bien y el mal al ritmo de la música de banda.



El recorrido incluyó esqueletos horizontales gigantes y una representación del Bani Stui Gulal, espectáculo escénico que narra la evolución histórica de la Guelaguetza. Asimismo, la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza compartió las tradiciones y expresiones culturales del Istmo de Tehuantepec.
La cosmovisión mesoamericana también estuvo presente con el carro empujable “Mictlán”, que representa el tránsito hacia el más allá y los vínculos culturales de la celebración con la memoria de los difuntos.
Al finalizar la comparsa, el Gobierno del Estado premió a los tres mejores contingentes y catrinas participantes, como parte de las actividades de la celebración.




