Ante un mercado laboral marcado por la transformación tecnológica y la integración productiva de América del Norte, la certificación de competencias laborales representa una herramienta para fortalecer simultáneamente a empresas y trabajadores, afirmó Alejandro Martínez Araiza, secretario general nacional del Sindicato Nacional de Alimentación y Comercio (SNAC).

Desde la perspectiva del organismo y de su dirigente, acreditar formalmente los conocimientos, habilidades y destrezas adquiridos durante la trayectoria laboral permite elevar la capacidad de las personas para responder a nuevas exigencias productivas, al tiempo que brinda a las compañías mayores elementos para conformar equipos preparados ante la evolución de sus procesos.

Además, la relevancia de dicha estrategia cobra mayor dimensión frente a la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); toda vez que, los tres países acordaron en este 2026 realizar revisiones anuales del acuerdo, que continuará vigente hasta 2036, en un contexto donde la integración de las cadenas productivas y la competitividad regional ocupan un lugar central.

Certificación, productividad y adaptación tecnológica

Alejandro Martínez Araiza sostiene que contar con trabajadores certificados permite construir una fuerza laboral con mayores capacidades para acompañar la incorporación de automatización, Inteligencia Artificial (IA), digitalización y nuevas metodologías de producción, sin desvincular la innovación tecnológica del conocimiento y la experiencia de quienes operan las industrias.

El planteamiento coincide con la evolución del Sistema Nacional de Competencias (SNC), del cual, el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) reportó en junio de 2026 un récord histórico de más de cuatro millones de certificados de competencia laboral emitidos, destacando que la certificación ya alcanza sectores como tecnología, energía, industria, seguridad, agricultura e IA.

Para el líder sindical, tal preparación también puede convertirse en una ventaja competitiva regional, porque facilita que los trabajadores mexicanos acrediten capacidades comparables y favorece una mayor movilidad laboral dentro de Norteamérica.

Una fortaleza para trabajadores y empresas

La certificación no sólo valida el conocimiento práctico, sino que también puede mejorar el perfil profesional y facilitar oportunidades de desarrollo y movilidad laboral, destaca el secretario general nacional del SNAC.

De ahí que, el propio SNC señala entre sus beneficios la credibilidad para los empleadores y la movilidad nacional e internacional de las personas certificadas.

En ese sentido, el SNAC y Alejandro Martínez Araiza consideran que profesionalizar las competencias contribuye a reducir brechas entre las necesidades de las industrias y las capacidades disponibles, particularmente ante ciclos de innovación cada vez más rápidos.

Y, la discusión adquiere relevancia en el proceso de integración económica regional; y que, durante las consultas para la revisión del T-MEC, la Secretaría de Economía realizó 30 mesas sectoriales y 32 estatales, con participación de representantes empresariales y actores de distintas regiones del país.

Finalmente, cabe mencionar que, bajo esa perspectiva, el líder sindical plantea que un trabajador que puede demostrar lo que sabe hacer y una empresa que cuenta con talento certificado parten de una posición más sólida para competir, adaptarse y participar en las nuevas oportunidades que genere la transformación productiva de América del Norte.