La Alcaldía Coyoacán puso en operación un dispositivo para proteger el Puente de Panzacola, una construcción del siglo XVIII que continúa en uso y forma parte de los monumentos históricos de la demarcación.
El puente se ubica en la entrada hacia Coyoacán, en Avenida Universidad y la calle Francisco Sosa, en los límites del Barrio de Santa Catarina. La alcaldía busca evitar el estacionamiento irregular y restringir el tránsito de vehículos pesados para contribuir a la conservación del sitio.
Como parte de la primera etapa, personal de la alcaldía y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), a través de la Subsecretaría de Control de Tránsito, realiza acciones para inhibir y sancionar el estacionamiento en la zona, donde algunos vehículos incluso ocupan las banquetas.

Coyoacán busca evitar estacionamiento y tráfico pesado en el Puente de Panzacola
La Dirección General de Planeación del Desarrollo, Gobierno Abierto y Ordenamiento Territorial de Coyoacán trabajó en un proyecto para proteger el puente y mejorar la infraestructura vial y la funcionalidad de la zona.
El proyecto contempla restringir el acceso de vehículos de alto tonelaje mediante señalización y controles viales, además de recuperar el uso peatonal y patrimonial del espacio.
También se prevé colocar mobiliario urbano e isletas para evitar el estacionamiento irregular, ordenar el flujo vehicular y realizar el balizamiento de cruces seguros.
Las acciones se llevan a cabo en coordinación con la SSC, la Dirección de Planeación del Desarrollo y la Dirección de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Coyoacán. El proyecto cuenta con las autorizaciones requeridas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Puente de Panzacola, una construcción de 1763 en Coyoacán
El Puente de Panzacola fue construido en 1763 y formó parte del Camino Real que conectaba la Villa de Coyoacán con San Ángel. Desde entonces, marca el inicio de la actual calle Francisco Sosa, considerada una de las vías más antiguas y representativas de la demarcación.
En el puente también se encuentra una capilla que brinda servicios religiosos al público, por lo que el sitio mantiene un uso cotidiano pese a su valor histórico.
Su importancia arquitectónica e histórica está respaldada por su declaratoria como Monumento Histórico desde 1932. De acuerdo con la alcaldía, este patrimonio se ha visto amenazado por el tránsito constante de vehículos, la invasión de espacios peatonales y el estacionamiento indebido.
Con el proyecto de recuperación, Coyoacán busca contribuir a la conservación del puente, mejorar las condiciones de movilidad y ordenar el tránsito en esta zona de la demarcación.






