El municipio de La Paz ha intensificado su estrategia para garantizar el acceso al agua, luego de la crisis registrada en el 2022 que evidenció la fragilidad del sistema de abastecimiento. Desde entonces, autoridades locales han impulsado acciones integrales que combinan infraestructura, tecnología y coordinación institucional.

Uno de los momentos clave fue la implementación de la “Alianza por el Agua”, encabezada por Milena Quiroga Romero, mediante la cual se logró distribuir más de un millón de litros de agua en colonias, hospitales y comercios en tiempo récord.

La Paz presenta tecnología y obras para enfrentar el estrés hídrico

En una entidad como Baja California Sur, caracterizada por condiciones de sequía y limitada recarga de acuíferos, el reto va más allá de extraer agua, pues implica saber administrar con eficiencia. Por ello, se destaca la creación del Centro de Monitoreo del Agua, mejor conocido como C4 del Agua, desde donde se supervisa en tiempo real el funcionamiento de pozos, tanques y acueductos.

La Paz busca garantizar el acceso al agua ante el crecimiento urbano y el cambio climático

A través de sensores, medidores ultrasónicos y sistemas digitales, las autoridades pueden detectar fugas, variaciones en la presión y posibles tomas clandestinas, reduciendo pérdidas físicas y no físicas que históricamente han afectado la red.

En materia de infraestructura, sobresale la planta potabilizadora “La Buena Mujer”, impulsada con el apoyo del gobierno federal durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, la cual fortalece el suministro para miles de habitantes.

La Paz busca garantizar el acceso al agua ante el crecimiento urbano y el cambio climático

A ellos se suma la construcción de la presa “El Novillo”, proyecto estratégico alineado con el plan hídrico nacional impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca asegurar el abasto a largo plazo.

La Paz enfrenta crecimiento urbano y retos en la distribución hídrica

El crecimiento poblacional, la expansión de nuevas colonias y el desarrollo turístico han incrementado la demanda de agua en La Paz. Aunque la producción ha crecido de forma importante en los últimos años, el principal reto sigue siendo la distribución eficiente.

Problemas como baja presión, tandeos y redes antiguas evidencian un desfase histórico entre la infraestructura disponible y las necesidades actuales. A ello se suman pérdidas por fugas y conexiones irregulares que impactan directamente en la equidad del servicio.

La Paz busca garantizar el acceso al agua ante el crecimiento urbano y el cambio climático

Frente a este panorama, la estrategia municipal prioriza la sectorización de la red, la rehabilitación de tuberías y la construcción de tanques elevados en distintas zonas, con el objetivo de mejorar la presión y garantizar un suministro más uniforme.

Otro eje clave es el aprovechamiento del agua tratada, por lo que, a través de proyectos como la Línea Púrpura, se han reutilizado millones de litros para el riego de espacios públicos, reduciendo la presión sobre los acuíferos.

La Paz busca garantizar el acceso al agua ante el crecimiento urbano y el cambio climático

Además, programas de regularización y combate a tomas clandestinas buscan ordenar el sistema y promover el uso responsable del recurso, bajo el principio de que el agua es un derecho humano, pero también un bien estratégico.

Autoridades coinciden en que el desafío hídrico en La Paz no tiene soluciones inmediatas, pero sí requiere acciones sostenidas. La transición hacia un modelo basado en monitoreo, legalidad e infraestructura busca garantizar el acceso equitativo y sostenible.

La Paz busca garantizar el acceso al agua ante el crecimiento urbano y el cambio climático

Con estas medidas, La Paz avanza hacia un esquema de gestión más eficiente, enfocado no solo en producir más agua, sino en distribuirla mejor y asegurar su disponibilidad para futuras generaciones.