El senador Antonino Morales Toledo presentó una iniciativa para frenar el contrabando de cigarros ilegales en México, fenómeno que, según distintos estudios, podría alcanzar la venta de hasta 40 millones de piezas al día en el país.

La propuesta busca que el Senado solicite a diversas autoridades federales reforzar las acciones de prevención, vigilancia y sanción contra la introducción ilegal y comercialización de estos productos, que además de afectar la economía nacional, representan un riesgo para la salud pública.

Senado busca frenar venta de cigarros ilegales en México

Entre las dependencias a las que se plantea exhortar se encuentran la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, así como las secretarías de Salud, Hacienda y Economía.

De acuerdo con el legislador, la iniciativa propone que Cofepris implemente una estrategia nacional para identificar puntos de venta de cigarros de contrabando, verificar establecimientos y aplicar sanciones conforme a la normativa vigente.

El planteamiento surge en medio del incremento de este mercado ilegal, que según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes se ha intensificado tras el aumento en el precio de las cajetillas derivado del llamado “impuesto saludable” aplicado a productos considerados nocivos para la salud.

Datos del organismo señalan que el precio de las cajetillas de cigarros se elevó entre 15 y 20 pesos, alcanzando cerca de 100 pesos por paquete, situación que habría incentivado el consumo de productos ilegales.

Asimismo, un estudio del Instituto Politécnico Nacional estima que más de 40 millones de cigarros pirata se comercializan diariamente en el país, lo que genera pérdidas fiscales de hasta 26 mil 700 millones de pesos anuales, de acuerdo con cifras del Servicio de Administración Tributaria.

Además del impacto económico, el senador advirtió que el comercio ilegal de cigarros representa un riesgo sanitario considerable, ya que algunos productos falsificados no contienen tabaco y pueden incluir materiales como arcilla, madera o incluso sustancias con plomo, según reportes de la Procuraduría Federal del Consumidor.

También citó un estudio de El Colegio de México basado en información del Instituto Nacional de Salud Pública, el cual indica que la venta de cigarros ilegales en ocho ciudades mexicanas creció 240% en menos de una década.

El legislador recordó que en México cada cajetilla legal debe contar con un código de seguridad fiscal único, que acredita el pago de impuestos. Cuando el producto no tiene este sello, se considera mercancía de contrabando.

Como ejemplo de las acciones recientes contra este delito, Antonino Morales mencionó el decomiso realizado por la Secretaría de Marina en coordinación con la aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde fueron asegurados más de 55 millones de cigarros ilegales entre septiembre y enero.