Para AJEMEX, división mexicana de Grupo AJE, fomentar una cultura del reciclaje representa una responsabilidad vinculada directamente con la naturaleza de su industria y con el impacto que sus operaciones pueden generar en los territorios donde tiene presencia.

Por ello, la gestión responsable de envases y residuos forma parte de una visión de sostenibilidad que busca avanzar hacia modelos de economía circular.

La relevancia de dicho compromiso adquiere mayor dimensión ante el escenario nacional.

De acuerdo con el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos 2026 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), México genera 139,902 toneladas de residuos sólidos urbanos diariamente; de ellas, 36.26 por ciento corresponde a materiales susceptibles de aprovechamiento; sin embargo, únicamente 5 por ciento recibe algún tipo de tratamiento y 72 por ciento no cuenta con procesos de valorización.

Ante tal panorama, para AJEMEX la cultura del reciclaje adquiere una dimensión que va más allá de la disposición adecuada de los residuos, toda vez que, implica promover hábitos de separación, recuperación y reincorporación de materiales a nuevos ciclos productivos.

En su estrategia de sostenibilidad, Grupo AJE identifica la economía circular y la gestión de residuos como ejes relevantes de su operación.

Entre sus lineamientos se encuentra optimizar la recolección y valorización de envases en los países donde tiene presencia, incorporar criterios de reciclabilidad y retornabilidad desde el diseño, y aplicar principios de circularidad a los residuos generados dentro de sus operaciones.

Para una compañía vinculada con la producción y comercialización de bebidas, tal perspectiva resulta particularmente relevante por el papel que tienen los envases dentro de la cadena de consumo.

De la misma forma, de acuerdo con el 5º Informe del Acuerdo Nacional para la Nueva Economía del Plástico en México, presentado en septiembre de 2025, al cierre de 2024 se alcanzó un acopio nacional de 64 por ciento de PET y de 34 por ciento en promedio para envases y empaques de plástico, además de una inversión de 1,281 millones de pesos en infraestructura de recuperación y reciclaje.

Para AJEMEX, fortalecer la cultura del reciclaje también significa reconocer que la sostenibilidad requiere la participación conjunta de empresas, consumidores, gobiernos, recicladores y comunidades.

Lo anterior, porque la separación correcta desde el origen facilita que los materiales puedan recuperar su valor y evita que terminen como residuos sin aprovechamiento; de ahí que, inculcar la cultura del reciclaje en las nuevas generaciones también yace como una tarea imperativa.

Finalmente, cabe destacar que impulsar hábitos de reciclaje contribuye a reducir la presión sobre los recursos naturales, aprovechar materiales existentes y fortalecer una visión empresarial alineada con los desafíos ambientales de cada región.

En ese sentido, la cultura del reciclaje constituye un componente de responsabilidad corporativa y, al mismo tiempo, una vía para construir cadenas de valor más eficientes, colaborativas y circulares.