Resident Evil: Noche Cero llega como un intento más de Sony y Capcom de mantener viva la franquicia de videojuegos en el cine luego del éxito de la saga de Alice, la cual siempre fue criticada por su pésima calidad.
Para remediar esto último, Sony trajo a Zach Cregger para que se hiciera cargo de Resident Evil: Noche Cero, siendo el maestro moderno del terror, tenía mucha posibilidad de renovar la franquicia y lo logra; hasta cierto punto.
Aquí tienes nuestra reseña de 5 puntos:
- Resident Evil: Noche Cero tiene una premisa interesante en inicio
- El protagonista de Resident Evil: Noche Cero es muy divertido
- Resident Evil: Noche Cero tiene mucho humor negro
- Resident Evil: Noche Cero es grotesca y sabe crear tensión
- Resident Evil: Noche Cero en realidad tiene poco de “Resident Evil”
Resident Evil: Noche Cero tiene una premisa interesante en inicio
Comencemos diciendo que Resident Evil: Noche Cero tiene una premisa interesante en inicio, incluso el hecho de no tener a los personajes funciona muy bien en todo su planteamiento.
Aquí tenemos a Bryan, interpretado por Austin Abrams, un repartidor al que le encargan entregar un paquete médico en el hospital de Raccoon City; como muchos ya imaginarán, esto se vuelve más complicado de lo que parece.

La idea de tener a una persona normal, que no tiene nada que ver con Umbrella tiene su punto, pues vemos desde otra perspectiva la historia que ya conocemos, además de que hay varias secuencias que te transmiten ese sentimiento de survival horror.
Parecido a lo que sentiste la primera vez que te enfrentaste a los perros zombie y solo tenías unas cuantas balas.
Aunque también es cierto que ese sentir se va diluyendo poco a poco conforme pasa la historia, cayendo en los mismos clichés de otras películas comerciales de zombies y de las mismas de Resident Evil.
El protagonista de Resident Evil: Noche Cero es muy divertido
Si bien a muchos no les agradará, el protagonista de Resident Evil: Noche Cero es muy divertido, porque básicamente es la proyección del jugador dentro del mundo del juego.
Bryan es torpe, mal hablado y cobarde; pero al mismo tiempo tiene un buen corazón, nunca pierde su humor, y mantiene su meta siempre en la mira. Esto hace que conectes con él de manera inmediata.
No negaremos que su personalidad puede ser molesta en ocasiones, pues la película se esfuerza en decirte que es un “hombre común”, lo cual ya no se cree en los compases más avanzados, donde ya muestra más habilidades.
Nunca logrará ser tan memorable como Leon, Jill o la propia Alice, pero es una adición curiosa a todo lo que es el universo de la saga.

Resident Evil: Noche Cero tiene mucho humor negro
Algo que no esperábamos es que Resident Evil: Noche Cero tiene mucho humor negro, la película es genuinamente graciosa y no teme al ridículo.
No es que las cosas que pasen en pantalla sean objetivamente divertidas, sino que la reacción que tienen los personajes es lo que hace que en más de una ocasión se te salga una carcajada o por lo menos una sonrisa.
La película no busca tomarse en serio, aunque eso no significa que no te cause uno que otro susto inesperado, pues juega mucho con la expectativa en relación a los jump scares en lugares no tan cotidianos.
Eso sí, gran parte de ese humor deriva otra vez de la obsesión de la película de mostrar a la gente “normal”, los cuales siempre son torpes, mientras los pocos serios son precisamente quienes cuentan con habilidades de combate.
Esto puede ser demasiado reiterativo mientras avanza la trama, pasando lo mismo que con nuestro protagonista, volviéndose un chiste de sí mismo.

Resident Evil: Noche Cero es grotesca y sabe crear tensión
Algo que sí hay que reconocer y que nunca pierde, es que Resident Evil: Noche Cero es grotesca y sabe crear tensión, todas las desventuras de Bryan siempre te mantienen al filo del asiento.
Como mencionamos, el que no sea un combatiente hace que sientas la misma desesperación y estrés al ver todas las criaturas que andan tras de él, por más asquerosas que estas sean.
Pues la película no se corta en presentar seres de lo más deforme y repelente que se haya visto en los filmes de la saga, jugando mucho con el body horror en más de una ocasión.
Incluso, no teme mostrar a monstruos infantiles que dan mucho asco, cosa que por lo general han evitado las películas de los últimos tiempos, lo cual es un gran acierto.
Si bien no es miedo en su forma pura, el hecho de que logre esa tensión y repulsión le da puntos a la Resident Evil de Zach Cregger.

Resident Evil: Noche Cero en realidad tiene poco de “Resident Evil”
Algo que ya se veía desde los tráilers, es que Resident Evil: Noche Cero en realidad tiene poco de “Resident Evil”; podría pasar por cualquier otra película de terror comercial y no pasaría nada.
Si bien tiene algunos guiños a la saga, como la aparición de ciertos elementos icónicos, en realidad son cosas tan sutiles que apenas si tratan de justificar que está dentro del mismo universo.
Esto al punto de que se inventa prácticamente a todos los monstruos de la película, sin mencionar o mostrar a los clásicos —salvo una excepción— y modifica el cómo funciona el virus, del cual por cierto no dicen su nombre.
De todas las películas de la franquicia, es tal vez la más alejada de la misma; incluso más que la saga de Alice.

¿Vale la pena Resident Evil: Noche Cero?
Resident Evil: Noche Cero es una película palomera. Sí es lo mejor que nos ha dado la saga en cine en años, pero también es lo más flojo de la filmografía de Zach Cregger.
Aunque tiene una premisa interesante, un protagonista divertido y no escatima en cosas grotescas, Resident Evil: Noche Cero está bastante lejos de lo que nos ha enseñado la saga en 30 años.
Si esperas una revolución en el género de películas de videojuegos, no lo encontrarás aquí; si tu idea es tener un festival de fan service, tampoco verás nada de eso.
Ahora que si tu intención es solo ver una película de zombies para pasar el rato, con mucho humor y escenas algo grotescas, pues esta obra no te decepcionará en absoluto.





