Kristoffer Borgli, director noruego que ya había llamado la atención con Sick of Myself, regresa con El Drama, una comedia negra que se atreve a llevar la sátira romántica a un terreno incómodo.
La película, producida por A24, llega con gran expectativa gracias a su elenco encabezado por Robert Pattinson y Zendaya. Si bien la premisa de El Drama es buena, hay ciertos problemas de ejecución bastante evidentes.
Aquí tienes nuestra reseña de 5 puntos:
- El Drama tiene una buena premisa
- El director mantiene su estilo en El Drama
- Las actuaciones son un poco dispares en El Drama
- Los temas de El Drama son interesantes pero no acaban de desarrollarse
- El humor de El Drama no siempre es efectivo
El Drama tiene una buena premisa
El Drama tiene una buena premisa, la cual busca plantear preguntas incómodas e incomodar un poco a la audiencia.
La historia sigue a Charlie Thompson y Emma Harwood, una pareja que se prepara para casarse. En medio de los preparativos, surge la obligación de confesar los secretos más oscuros antes de dar el “sí”.

Lo que podría ser un recurso narrativo convencional se convierte en un detonante radical; Charlie descubre que Emma, en su adolescencia, estuvo involucrada en un plan para dañar a varias personas.
Este pasado, enterrado y aparentemente irrelevante, se convierte en un abismo moral que amenaza con destruir la relación y la boda.
Desarrollando a lo largo de la trama preguntas como ¿hasta qué punto el pasado define a una persona? ¿Es posible amar a alguien que carga con un secreto tan perturbador? ¿Dónde se traza la línea entre la redención y la condena eterna?
El director mantiene su estilo en El Drama
Quienes sigan la obra de sus realizadores, les gustará saber que el director mantiene su estilo en El Drama; algo importante en una obra con actores y actrices de cartelera alta.
Kristoffer Borgli confirma aquí su obsesión por personajes atrapados en dilemas éticos que rozan lo absurdo.
Su estilo visual, marcado por la incomodidad y la ironía, se mantiene; planos elegantes, atmósferas tensas y un humor que oscila entre lo mordaz y lo grotesco.
Sin embargo, en su afán de provocar, sacrifica credibilidad y coherencia narrativa; afectando un poco el ritmo de la trama y cayendo en clichés y estereotipos.

Las actuaciones son un poco dispares en El Drama
Derivado de lo anterior, las actuaciones son un poco dispares en El Drama, donde uno de los protagonistas destaca más que el otro.
Robert Pattinson, de 39 años, destaca por su capacidad para encarnar la paranoia y el colapso emocional de Charlie, un hombre que se enfrenta a la imposibilidad de reconciliar el amor con el horror.
Su interpretación es intensa, nerviosa, y logra sostener la tensión incluso en los momentos en que el guion flaquea.
Por su parte, Zendaya, de 29 años, se siente un poco floja a lo largo de la película. Aunque su presencia otorga magnetismo y peso mediático, su personaje queda reducido a catalizador del conflicto.
Emma nunca alcanza un arco narrativo propio; es definida por su secreto y por la reacción de Charlie, lo que limita a la actriz, cayendo nuevamente en la idea de que “Zendaya está interpretando a Zendaya”.

Los temas de El Drama son interesantes pero no acaban de desarrollarse
Los temas de El Drama son interesantes, pero no acaban de desarrollarse; quedándose solo en una especie de estrategia de shock.
El dilema sobre secretos y confianza en la pareja conecta con debates contemporáneos sobre la cancelación, la memoria histórica y la posibilidad de redención.
En ese sentido, la película funciona como espejo cultural; obliga al espectador a preguntarse si el amor puede sobrevivir a la revelación de un pasado monstruoso.
Sin embargo, Borgli lleva lo anterior al extremo. Pues cualquier secreto habría permitido explorar con mayor sutileza el miedo al compromiso y la fragilidad de la confianza.
Al optar por un pasado violento, la película aliena un poco al público y en ocasiones su sátira sirve más para impactar, que para hacer un análisis profundo.

El humor de El Drama no siempre es efectivo
Es por ello que el humor de El Drama no siempre es efectivo; aunque empieza siendo bastante divertida con sus toques de oscuridad, poco a poco se convierte en una especie de relato moralino.
La sátira que busca establecer una especie de crítica a la sociedad estadounidense y su doble estándar para catalogar a las personas; así como de la percepción “externa” de los hechos.
Sin embargo, conforme va avanzando, todo se vuelve más caótico y los diálogos pierden su fuerza, cayendo en un ciclo de reiteración; donde se gira en torno al mismo chiste, aunque este ya no dé gracia.
Lo que hace que el mismo clímax pierda fuerza y el desenlace se sienta un poco banal, de acuerdo a lo que se quería contar en un inicio.

¿Vale la pena El Drama?
El Drama es una obra que provoca más por su concepto que por su ejecución. Es una película que se disfruta como debate, más que como experiencia emocional.
El valor de El Drama está en la incomodidad que genera y en la discusión que abre sobre el peso del pasado en las relaciones humanas.
Pattinson ofrece una actuación memorable, Zendaya aporta presencia aunque limitada, y Borgli reafirma su estilo incómodo y provocador. Pero la película, en su ambición, se excede, volviéndose inverosímil.
Es recomendable para quienes buscan cine polémico; pero quien espere una comedia romántica o un drama coherente, puede resultar frustrante.





