El actor Ben Stiller exigió a la Casa Blanca retirar de inmediato un clip de Tropic Thunder incluido en un video propagandístico sobre operaciones militares.
A través de un mensaje en X, el también director de la cinta señaló que ni él ni Universal Pictures autorizaron el uso del material, subrayando que “la guerra no es una película”.
Ben Stiller, de 60 años de edad, recalcó que la sátira de Tropic Thunder contradice el mensaje oficial, pues la cinta ridiculiza la desconexión de Hollywood frente a los conflictos bélicos reales.




Ben Stiller no quiere que Tropic Thunder sea relacionada con el video de propaganda de la Casa Blanca
A través de un mensaje en X, Ben Stiller le solicitó a la Casa Blanca que removiera el clip de Tropic Thunder, película de 2008, del video de propaganda sobre operaciones militares.
Oigan, Casa Blanca, por favor, retiren el video de Tropic Thunder. Nunca les dimos permiso y no nos interesa formar parte de su maquinaria propagandística. La guerra no es una película.
Ben Stiller, actor
Ben Stiller señala que nadie dio permiso a la Casa Blanca para que Tropic Thunder fuera usada con ese fin, eso lo incluye a él y a la productora Universal.
Señalando además que no les interesa ser parte de la maquinaria propagandística actual del gobierno de Estados Unidos, que busca validar sus operaciones militares.
Culminando con que “la guerra no es una película”, haciendo alusión que el uso de este tipo de videos y clips, minimiza la seriedad de lo que esta sucediendo en el mundo.
Volviendo todo más una caricatura que una situación que afecta políticamente a todas las naciones involucradas, e incluso a las que se mantienen al margen.
Tropic Thunder de Ben Stiller da un mensaje contrario al de la propaganda de la Casa Blanca
Como se señaló desde el lanzamiento del video de propaganda de la Casa Blanca; películas y series son descontextualizadas para validar las operaciones militares, tal es el caso de Tropic Thunder de Ben Stiller.
Contrario a lo que muestra la Casa Blanca, Tropic Thunder de Ben Stiller se burla precisamente de los contenidos bélicos perpetuados por Hollywood desde hace años.
Siendo una sátira de cómo los ejecutivos y actores están desconectados de la realidad, al grado que nos les importa usar un conflicto bélico real para su beneficio.
Mostrando que no hay valentía real en los contenidos de propaganda, pues lo único que se busca es fama y no dar un mensaje de reflexión o humanidad.




