Previo a enfrentar a Colombia, en lo que será su primer partido como entrenador nacional, Rafael Márquez reveló el plan de juego que seguirá estando al frente de la Selección Mexicana.
Rafael Márquez señaló que la falta de tiempo para realizar entrenamientos intensos lo obliga a sostener la estructura previa de Javier Aguirre, descartando cambios drásticos a corto plazo.
Rafael Márquez pide paciencia para implementar su plan de juego con la Selección Mexicana
En conferencia de prensa, Rafael Márquez aclaró que su plan de juego no impondrá una filosofía preconcebida ni intentará replicar ideas como las que siguió con el Barcelona de España.





El entrenador nacional señaló que su gestión se enfocará en amoldarse a las características de los futbolistas y explotar así al máximo el rendimiento individual.
Márquez aseveró que la forma de juego de la Selección mexicana demanda coherencia, realismo y un pragmatismo constante enfocado en optimizar los recursos disponibles en cada nueva convocatoria.
El estratega comparó la labor al frente del banquillo nacional con la siembra de una semilla que requiere cuidado y riego constante.

Esto como un ejemplo de que la consolidación de un concepto competitivo sólido jamás se alcanza de manera inmediata.
Aunque la intención prioritaria de Márquez es prolongar la inercia funcional ya probada, el cuerpo técnico procurará introducir avances tácticos de forma progresiva a medida que el calendario de trabajo lo permita.
No obstante, Márquez reiteró la importancia de que la afición y el entorno deportivo comprendan la necesidad de respetar los plazos requeridos para perfeccionar su propuesta en la cancha.
Por ello, insistió en que el objetivo fundamental radicará en aprovechar al máximo cada concentración para que el margen de mejora colectiva se materialice en los próximos compromisos de la Selección Mexicana.



