No hay nada más peligroso que un hombre que no cree en nada, pero que está dispuesto a aparentar que cree en todo para obtener el poder.
Thomas Jefferson
Delgado fue coordinador del programa de gobierno de Ebrard y responsable del equipo de transición. Pero, su paso por la Secretaría de Finanzas quedó asociado a uno de los mayores fiascos de esa administración.
La Línea Dorada
Aunque ha intentado reducir su responsabilidad a una función estrictamente financiera. En 2021 aseguró haber sido responsable de “organizar las finanzas” para conseguir los recursos que permitieran construir la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México.
Él estuvo a cargo de la estrategia financiera y participó en el esquema de adquisición y arrendamiento de los trenes.
Con el sello de la casa, la obra terminó costando mucho más de lo previsto y presentó graves problemas técnicos. A poco de inaugurada, la línea fue parcialmente suspendida. En 2015, una comisión de la Cámara de Diputados solicitó investigar la responsabilidad de Marcelo Ebrard y Mario Delgado. En 2021 llegó el colapso que dejó 26 personas muertas.
Después, aunque decía ser “un hombre de lealtades”, Delgado abandonó el proyecto de Ebrard para incorporarse al de López Obrador.
Participó en las campañas presidenciales de AMLO y en 2018 fue su vocero. Luego coordinó la bancada de Morena en la Cámara de Diputados y, en 2020, llegó a la presidencia nacional del partido.
De político a operador
El libro Ni venganza ni perdón, de Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez, vincula a Delgado con Sergio Carmona, “El Rey del Huachicol”.
Según Scherer, Carmona habría canalizado recursos provenientes del contrabando de combustibles hacia campañas de Morena y manteniendo contacto con Delgado a través de Jesús Ramírez.
Entre las campañas financiadas habrían estado la presidencial y de los gobernadores Américo Villerreal, Alfonso Durazo, Marina del Pilar Ávila y Rubén Rocha Moya, todos señalados por distintas fuentes oficiales y periodísticas de vínculos con el crimen organizado.
El fracaso educativo
Con el cambio de gobierno el operador electoral fue nombrado secretario de Educación Pública y bajo su cargo, los resultados de PISA 2025 ofrecen un diagnóstico demoledor para México: 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias.
En matemáticas y lectura el país retrocedió respecto de 2022, apenas 30% de los examinados alcanzó las competencias básicas en matemáticas. El porcentaje de estudiantes con aprendizajes básicos cayó del 44% en 2018 al 30% en 2025.
Aurelio Nuño, quien ocupó esa misma secretaría, reaccionó a los resultados de 2025 calificándolos como una “debacle educativa”. El exsecretario cuestionó decisiones de la política educativa de la 4T, entre ellas la desaparición de las Escuelas de Tiempo Completo, el nuevo esquema de becas, los planes y libros de texto y la relación entre la carrera docente y las organizaciones sindicales.
Cuando en 2016, Nuño presentó los resultados de PISA 2015, reconoció que México estaba por debajo del promedio de la OCDE y dijo que nadie podía sentirse satisfecho con los resultados
Mientras Nuño recibió un sistema educativo deficiente y defendió una reforma que, según él, necesitaba una década para madurar. Mario Delgado recibió la SEP casi una década después y hoy administra los resultados de la contra reforma educativa de la 4T.
El contraste no puede ser más brutal. La educación en manos del operador financiero de una obra símbolo de la ineptitud en planeación pública; el exdirigente de un partido señalado por esquemas de financiamiento irregular es el titular de una secretaría cuyos resultados exhiben fracaso y rezago.
Pero ¿qué le debe el poder a Mario Delgado para protegerlo y mantenerlo en la primera línea del gobierno?
Delgado ha sido explícitamente mencionado por diversas fuentes en investigaciones estadounidenses relacionadas con el huachicol fiscal, sin embargo, al igual que a Rocha Moya, lo protegen a capa y espada.
Y, mientras algo sucede, sigue encargado de destrozar la educación y las aspiraciones de la niñez mexicana, eso sí, con sus hijos estudiando en el Colegio Alemán Alexander von Humboldt. Una prestigiosa institución privada.
Porque una cosa es sobrevivir políticamente y otra muy distinta es tener confianza en un sistema que él mismo impulsa para educar al país.
X: @diaz_manuel




