El expresidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa regresó a México para apoyar a la gobernadora de Chihuahua, “a la perseguida política”, María Eugenia Campos. Calderón con voz rasposa, lijosa, habló de paz, de reconciliación y del peso de la historia, completamente ajeno al horror que él mismo desató.

“Yo mismo sé lo que es ser un perseguido político”, afirmó.

Calderón, el que se robó la presidencia en 2006 regresa de su autoexilio de España para dar un cínico discurso… Felipe, el que inició la fallida guerra contra el narcotráfico para desviar la atención del fraude electoral. El expresidente que en cinco minutos recibió la banda presidencial. El miedo lo hizo ingresar al recinto por la puerta trasera, cual ladrón.

Este es el exmandatario espurio que vino a discursear… Su sexenio estuvo marcado por una profunda crisis de violencia, miles de muertes, desaparecidos y atrocidades de las que Felipe es incapaz de aceptar.

La tragedia de la Guardería ABC cumplió 17 años el pasado 5 de junio. Catástrofe infernal en la que fallecieron de manera atroz 49 bebés entre 0 y cinco años de edad. Alrededor de 70 menores presentan afectaciones que harán necesarios tratamientos de por vida.

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El infierno comenzó mientras los niños dormían la siesta, inocentes criaturas que tal vez soñaban con sus padres…

Por el desinterés e irresponsabilidad de los dueños, fueron abrasados por las llamas, asfixiados por el humo tóxico, estaban atrapados en un lugar que carecía de las salidas de emergencia necesarias. El techo de la guardería era de poliuretano, material altamente inflamable. Vecinos fueron los primeros en arribar para realizar labores de rescate, seguidos de policías, paramédicos, que apoyaban a las educadoras y asistentes para rescatar a los niños y niñas. Destacó el heroísmo de Francisco López y su padre Héctor Manuel, quienes hicieron boquetes en los muros de la guardería, para poder salvar más niños y niñas. Por su parte, Juan López Trujillo, rescató cerca de ocho infantes de entre las llamas.

Al día siguiente Felipe Calderón y Margarita Zavala fueron a ver a alguno de los niños, manifestando que México estaba de luto y prometieron justicia a los culpables.

Uno de ellos, la dueña de la guardería era Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo, prima de Margarita Zavala. Marcia fue protegida por la pareja presidencial, la misma que prometió que se haría justicia. Gómez del Campo obtuvo un amparo contra su probable responsabilidad penal por los hechos. Marcia quedó impune, libre; sin cicatrices que marquen su piel de por vida.

Han pasado 17 años y los padres siguen con el dolor profundo, gritando que se haga justicia. Han pasado más 6,216 días, 149,184 horas, sin sus hijos, imaginando el horror y el dolor que habrán vivido, lejos de ellos, carentes de sus brazos para protegerlos, no han dejado de brotar lágrimas por sus rostros, no han podido apaciguar su dolor por la ausencia de su hijo o hija y por la impotencia e indignación de que los responsables fueron protegidos por el gobierno.

La bodega estaba dividida. De un lado la guardería y del otro lado de la pared, se almacenaban toneladas de papelería de la “secretaría de Hacienda del estado de Sonora”, ahí se resguardaban archivos de expedientes financieros y administrativos, computadoras y dos automóviles.

La primera hipótesis, emitida por la Procuraduría General de la República (PGR) determinó que el incendio fue un accidente provocado por una falla eléctrica en donde estaban los archivos del estado.

La organización Manos Unidas por Nuestros Niños contrató a un perito estadounidense David Mitchell Smith quien demostró, con evidencia física, que el lugar en el que se decía había comenzado el fuego no había energía eléctrica activa.

Sostenían que el incendio pudo ser provocado para destruir documentos relacionados con la deuda pública estatal de cerca de 10 mil millones de pesos, acumulada durante la gestión del entonces gobernador Eduardo Bours.

Vuelve arrogante a México Felipe Calderón con ese fardo de miles de muertos sobre la espalda, sin que le pesen, sin que los sienta. No tiene un ápice de arrepentimiento, padece una clara desconexión cerebral. Su mente está dominada por la indolencia y la maldad; en ella toda compasión está sepultada. Es un individuo oscuro, malévolo.

“Hoy México está en su hora más dramática en décadas, en su peor peligro, con la amenaza de caer por completo en manos de criminales, gracias a la perversidad y a la complicidad política del crimen y gobernantes”. Acusó al gobierno actual de proteger a personas señaladas por tener vínculos criminales.

En sus lagunas mentales “conscientes” o “inconscientes”, Calderón oculta a Genaro García Luna, su exsecretario de Seguridad, quien fue condenado en Estados Unidos por sus nexos con el Cártel de Sinaloa, tras comprobarse que los protegía y recibía millones de dólares por sus servicios. Ha afirmado Calderón que él no sabía nada.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registró un total de 120,463 homicidios durante su administración. El Registro Nacional de Personas Desaparecidas estima que son más de 29 mil.

“Fue correcto enfrentar al crimen”, dijo.

Durante el Grito de Independencia del 15 de septiembre del 2008, en la plaza principal de Morelia, presuntos integrantes de Los Zetas, arrojaron contra la multitud granadas de fragmentación. Mientras el gobernador Leonel Godoy daba el grito, el atentado terrorista dejó un saldo de ocho personas asesinadas y más de un centenar de heridos.

“Asumí entonces y aún hoy el peso de la decisión de enfrentar al crimen y, a pesar del ataque vil y calumnioso del poder, con todos mis errores y limitaciones, fue la decisión correcta, es lo que me tocaba hacer para servir al pueblo de México”, dijo.

En su conveniente amnesia está la masacre del “Centro de Rehabilitación Aliviane” en Ciudad Juárez. El 2 de septiembre de 2009 un comando fuertemente armado entró en las instalaciones del centro de adicciones, poniendo a los internos contra la pared para fusilarlos a todos. Fueron asesinados 18 y varios quedaron heridos. Esta serie de ejecuciones se repitió en múltiples clínicas de rehabilitación en Chihuahua y Durango a lo largo del sexenio.

“La soberanía no se resuelve con discursitos, sino con la fuerza del Estado”, afirmó Calderón.

El 30 de enero de 2010, un comando de 20 sicarios entró en una vivienda en el Fraccionamiento Villas de Salvárcar, en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde 60 adolescentes celebraban una fiesta de cumpleaños. Los asesinos descargaron sus armas a mansalva contra los jóvenes. La masacre terminó con 14 estudiantes inocentes acribillados y diez heridos.

Una matanza más que generó una indignación mayor cuando el Calderón indiferente, indolente afirmó que las víctimas eran pandilleros, palabras que después tuvo que tragarse ante los papás de los muchachos ejecutados.

“Esa es la verdadera soberanía la que se defiende con fuerza del Estado. Me preocupa el México que se está construyendo, un Estado autoritario. Que haya regiones del crimen que imponen reglas, criminales que cobran cuotas, que deciden quién trabaja, quién gobierna, quién habla y quién se calla”, afirmó el exmandatario.

Nepomuceno Moreno Núñez encaró a Felipe Calderón durante un diálogo público. Don Nepo confrontó, desesperado con voz llena de dolor, cara a cara al entonces presidente, extendiéndole tembloroso y lleno de dolor la carpeta de su hijo, la cual había sido ignorada por las autoridades locales. Su hijo había sido “levantado“ por policías municipales en Sonora. Le entregó las pruebas de la complicidad policial, le pidió protección urgente porque ya estaba amenazado de muerte. Un mes después, Nepomuceno fue asesinado de siete balazos en Hermosillo, Sonora, tal vez para encontrarse con Jorge Mario, su hijo de 18 años de edad al que buscó incansable hasta que lo mataron.

El ataque al Casino Royale en Monterrey, en agosto de 2011, fue debido a la negativa de los dueños del casino de pagar extorsión. Un comando de Los Zetas ingresó al establecimiento en pleno día y roció gasolina en los accesos, provocando un incendio masivo en el que fueron asesinadas 52 personas, en su mayoría mujeres y adultos mayores.

“Los criminales cobraban cuotas. Frente a la inseguridad, las autoridades deben elegir entre proteger a la ciudadanía o a los delincuentes”, dijo el exmandatario exiliado.

Felipe de Jesús Calderón Hinojosa eligió y protegió a los delincuentes… ¡cuántas masacres, cuántos muertos y desaparecidos! ¿Con qué cara cuestiona a este gobierno?