En la Organización Nacional de la Defensa del Deudor, somos testigos diarios del acoso que sufren miles de personas. Muchos despachos en su afán por cobrar cruzan la línea de la legalidad y transforman una obligación financiera en una pesadilla criminal.

Nuestro compromiso es claro: informar y empoderar al deudor. Una deuda, por sí misma, nunca es un crimen.

La cobranza ilegal es un delito federal

Basándonos en reportes y criterios de la CONDUSEF, advertimos que la cobranza extrajudicial ilegal no es solo una “mala práctica”.

Según el artículo 284 Bis del Código Penal Federal, esta conducta se castiga con prisión de uno a cuatro años. Los cobradores que abusan de la ley deben responder ante la justicia.

Mentiras comunes: amenazas de embargo y cárcel

El miedo es el arma principal de los despachos. Sin embargo, es vital recordar:

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No hay embargo sin juicio: ningún cobrador puede entrar a tu casa o llevarse bienes sin una orden emitida por un juez y notificada legalmente.

La cárcel por deuda civil no existe: el artículo 17 constitucional prohíbe la prisión por deudas de tarjetas de crédito o préstamos personales.

Cero tolerancia al insulto: el uso de lenguaje soez y agresiones psicológicas es ilegal.

Usurpación de funciones y documentos falsos

Es común el envío de documentos que simulan ser demandas u órdenes judiciales con sellos falsos.

Incluso, hay cobradores que se hacen pasar por actuarios o funcionarios públicos. Estas acciones atentan contra la administración de justicia y son delitos graves de falsificación y usurpación.

Acoso a terceros y horarios prohibidos

La ley prohíbe explícitamente involucrar a personas ajenas a la deuda. Es ilegal que los cobradores: llamen o visiten a tus vecinos, referencias o compañeros de trabajo, o te busquen en tu centro laboral para exhibirte, o realicen llamadas fuera del horario permitido (antes de las 7 am o después de las 10 pm).

El peligro del “doxing” y las apps de préstamo

Con el auge de las appsmontadeudas”, ha crecido la exposición pública. Publicar listas de deudores en redes sociales o enviar mensajes masivos a tus contactos es una violación flagrante a la privacidad y a la dignidad humana.

¡No permitas el abuso!

La deuda es un problema financiero con solución, pero nunca una razón para tolerar delitos. Si eres víctima de estas prácticas, te recomendamos:

Documentar todo: guarda mensajes, grabaciones y fotos.

Denunciar: acude a la CONDUSEF, PROFECO o, en caso de amenazas y falsificación, ante el Ministerio Público.

En la Organización Nacional de la Defensa del Deudor estamos para brindarte la asesoría legal que necesitas. No estás solo; juntos podemos poner un alto a estos abusos.