En la política hay tres tipos de enemigos: los enemigos a secas, los enemigos mortales y los compañeros de partido.
Konrad Adenauer, primer canciller de la Alemania de posguerra.
Por muchas razones, la Alcaldía Cuauhtémoc es una de las piezas más codiciadas de Morena en la Ciudad de México. Ahí se incubó buena parte de la fuerza territorial de la izquierda capitalina: los grupos de René Bejarano y Dolores Padierna, organizaciones de comerciantes informales y una parte de la estructura que acompañó a Andrés Manuel López Obrador en su ascenso.
Además, la Cuauhtémoc concentra buena parte del poder político y económico de la capital: ahí se encuentran Palacio Nacional, el Senado, la Suprema Corte, la sede del gobierno capitalino desde 1997 y buena parte de las instituciones federales. Ganar esa alcaldía sería recuperar un territorio simbólico y estratégico.
La herida de 2021
En 2021, la disputa interna por la candidatura terminó fracturando al morenismo. Dolores Padierna se impuso sobre las aspiraciones de reelección de Néstor Núñez, entonces alcalde y cercano a Ricardo Monreal y la confrontación terminó favoreciendo a Sandra Cuevas, quien ganó bajo las siglas de la alianza PRI-PAN-PRD.
Sin embargo, la derrota no fue para Monreal. Cuevas reconoció públicamente al zacatecano como su “jefe y padrino político” y la relación entre ambos grupos permaneció durante buena parte de aquella etapa.
En 2024 la historia volvió a repetirse. Morena enfrentó nuevamente una disputa interna entre Dolores Padierna y Catalina Monreal, hija de Ricardo Monreal. La candidatura terminó en manos de Caty y perdió frente a una buena candidata de la oposición, Alessandra Rojo de la Vega.
Ahora el escenario se repite. Monreal no quita el dedo del renglón y quiere ese bastión para su grupo y, por otra parte, tanto Sheinbaum como Clara Brugada quieren esa posición bajo su control por lo que impulsan a Citlalli Hernández como candidata de unidad, buscando evitar el procedimiento de la encuesta.
Al perfilarse Hernández como la carta de Morena, Arturo Ávila declinó en su favor y Dunia Ludlow expresó su respaldo, al igual que perfiles locales como Víctor Hugo Romo, además comenzaron a aparecer pintas con las iniciales de la morenista en calles de Cuauhtémoc.
Citlalli contra Alessandra
El problema para Morena es que, mientras resuelve su batalla interna, Alessandra Rojo de la Vega sigue construyendo una posición política que difícilmente puede ignorarse.
La alcaldesa aparece entre las mejor evaluadas de la Ciudad de México. En septiembre, CE Research la colocó como la alcaldesa mejor evaluada de la capital, con 66% de aprobación, mientras GobernArte reportó 66.1 por ciento.
Esto modifica el escenario. Para recuperar la joya de la corona e imponer a Citlalli, Morena tiene que resolver primero la disputa entre las corrientes y grupos internos, que no es cosa menor, y enfrentar a una alcaldesa que tiene conocimiento territorial, exposición pública y niveles elevados de aprobación.
Mientras Citlalli Hernández cuenta con la ventaja de pertenecer a la estructura nacional de Morena, tiene trayectoria dentro del movimiento y se le identifica con las corrientes de los llamados “puros” o fundadores del movimiento, y con figuras relevantes del partido y del gobierno, incluida Sheinbaum. Además de una sólida alianza de trabajo con la consejera jurídica de la presidencia, Luisa María Alcalde y con la presidenta del partido Ariadna Montiel.
La disputa, por tanto, trasciende lo electoral para volverse una batalla por el control político de la Cuauhtémoc y por el mensaje que Morena quiere enviar hacia 2027.
Ya saben lo que significa perderla, sin embargo, surge la duda: ¿Morena quiere recuperar Cuauhtémoc o quiere frenar el crecimiento político de Alessandra Rojo de la Vega?
Porque, perder una alcaldía duele, pero permitir que desde ella se construya una candidatura competitiva para la Jefatura de Gobierno puede preocupar mucho más.
La guerra que viene
Y aquí viene el problema. Haciendo una analogía con un torneo de futbol donde hay cuatro equipos: claudistas, AMLO, Verde y PT, el resultado en las gubernaturas va así: de diez candidaturas, nueve han sido anotación de AMLO, una del “Niño Verde”, y claudistas y PT van en cero.
Al interior de Morena la disputa por la Alcaldía Cuauhtemoc y el futuro de Citlalli Hernández sigue en juego y con las apuestas en su contra.
Porque primero tendría que superar la grilla interna y luego enfrentarse a Alessandra Rojo de la Vega, que tienen que detenerla ahora o poner en riesgo su continuidad en la ciudad para el 2030.
Y esa segunda parte de la batalla podría resultar mucho más complicada que la primera.
X: @diaz_manuel



