Desde Tamaulipas, Claudia Sheinbaum envió un mensaje por el reciente retiro de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, en el que sostuvo que “una visa no define a una persona”.

La presidenta explicó que una visa es únicamente un documento para entrar a otro país, que no representa de ninguna manera un valor adicional al de un mexicano o un funcionario.

Una visa no define a una persona, una visa es para entrar a un país

Claudia Sheinbaum, presidenta de México

Claudia Sheinbaum sostuvo que la convicción es lo más importante para ser un funcionario de la Cuarta Transformación, así como en el país para reconocer la lucha del pueblo de México.

Claudia Sheinbaumasegura que en México manda la convicción del pueblo

Durante la inauguración del Hospital General del ISSSTE en Tampico, Tamaulipas, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó la importancia de la soberanía nacional.

Destacó que, según su visión de gobierno basado en la convicción, en México es el pueblo quien manda y no existe ninguna autoridad externa por encima de esa voluntad.

“Una visa es para entrar a un país, o sea, es para entrar a otro país. Nada más que en México, la convicción nos dice que el pueblo manda”, declaró.

Claudia Sheinbaum, presidenta de México

Como parte de su discurso también hizo énfasis en que, más que una visa, el servicio al pueblo mexicano requiere de honestidad, amor y una profunda convicción en la autonomía del país.

Sus declaraciones llegan después de que López Beltrán denunciara que Estados Unidos le canceló la visa de entrada al país por motivaciones políticas del secretario de Estado, Marco Rubio, y del subsecretario Christopher Landau.

Claudia Sheinbaum detalla el segundo Acueducto Guadalupe Victoria en Tamaulipas

Claudia Sheinbaum relaciona soberanía con la recuperación de servicios públicos

Claudia Sheinbaum vinculó la soberanía con la recuperación de los servicios públicos, argumentando que sin ella se habrían impuesto modelos de privatización desde el exterior.

Sobre ello, agregó que el Hospital de Tampico busca resarcir el abandono de gobiernos anteriores, pasando de 103 a 150 camas censables (250 en total) e incluyendo tecnología que no existía en la región, como salas de hemodinamia y resonancia magnética.