Tras el operativo en Tapalpa que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, Claudia Sheinbaum enfrentó críticas que la comparan con la estrategia de Felipe Calderón contra el narcotráfico.
“Ocurrió una situación en donde la detención de un miembro de la delincuencia organizada [El Mencho] que tiene una orden de aprehensión, son atacados los miembros del ejército y responden y en el traslado fallece. Nosotros nunca vamos a actuar fuera de la ley”.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México.
La presidenta de México rechazó tajantemente esa visión, asegurando que su gobierno actúa conforme a la ley y busca “la paz, no la guerra”.
Sheinbaum recordó que en el calderonismo el uso de las Fuerzas Armadas no era legal y reiteró su compromiso con cero impunidad y atención a las causas.




Claudia Sheinbaum rechaza el calderonismo y argumenta estar actuando conforme a la ley
Claudia Sheinbaum ha enfrentado críticas que la comparan con Felipe Calderón por el operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, en la que murió el narcotraficantes, un civil y al menos 60 integrantes de las fuerzas armadas y del CJNG.
La presidenta de México aseguró con un “Dios nos libre” y enseguida de un “nunca” a tener la misma estrategia de seguridad contra el narcotráfico que el expresidente Calderón implementó.
Claudia Sheinbaum recordó que en el calderonismo no se actuó conforme a la ley, además de recordar que “el uso de las fuerzas armadas no era legal en esos momentos”.
Asimismo, explicó que El Mencho murió porque el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) enfrentó al Ejército mexicano.
Por otra parte, recordó que desde que llegó a la presidencia de México ha subrayado que hay “cero impunidad en el marco de la ley y nuestra Constitución”, así como “atención a las causas”.
Claudia Sheinbaum sostiene que busca la paz, “no la guerra”
La presidenta de México rechazó estar bajo la política de Felipe Calderón contra el narcotráfico, asegurando que su gobierno busca “la paz, no la guerra”.
Esto debido a que en críticas, algunos han asegurado que la captura y muerte del líder del CJNG es prueba de que “la estrategia de abrazos no balazos” que inició Andrés Manuel López Obrador (AMLO) “no funcionó”.

