Rafael Soto, vocero del movimiento de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y enfermero del Hospital Siglo XXI, propuso una consulta pública sobre la continuidad de Rafael Olivos.
En entrevista con Azucena Uresti, Rafael Soto explicó que los trabajadores exigen la convocatoria a un congreso extraordinario y por ello propone realizar una consulta democrática similar a la empleada para el tema del aumento salarial.
“Ante una simple pregunta de sí o no que hagan lo mismo otra vez si hay tanta democracia y apertura así de fácil saldríamos de esto y se acaban hoy mismo las protestas yo te lo apuesto porque ahí en las casillas en las urnas podríamos decir pues sí no aceptamos lo que se dijo o no lo aceptamos, pero pues de eso se trata la democracia no nos pueden forzar a que nos represente alguien que insistimos nos dejó de representar”
Rafael Soto
Los trabajadores del IMSS condicionan cualquier negociación salarial a la destitución del dirigente sindical Rafael Olivos, a quien acusan de traicionar a la base laboral y faltarles al respeto.
Rafael Soto propone consulta pública sobre la continuidad de Rafael Olivos
Rafael Soto propone realizar una consulta directa en urnas entre los empleados del IMSS para definir la continuidad de Rafael Olivos como dirigente sindical.
En entrevista, Soto planteó colocar urnas e implementar una votación con una pregunta clara de “sí o no”, en la cual la base trabajadora decida si acepta o rechaza la representación de Olivos y si se debe convocar a un congreso extraordinario para su destitución.
Aseguró que someter el tema a las urnas resolvería el conflicto y terminaría de inmediato con las protestas.
Rafael Soto señaló que, del mismo modo en que las autoridades plantearon consultar a los trabajadores si aceptaban o no la propuesta de aumento salarial del 8%, debe aplicarse la misma apertura democrática para votar si respaldan al líder del sindicato.
La propuesta incluye que el proceso electoral cuente con la observación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y la participación de los comités independientes de trabajadores que se están formando de manera paralela en las unidades médicas del país.
“Ahora que lo vuelva a decir que los trabajadores del seguro vuelvan a contestar si aceptan o no la representación de su líder sindical y nos vamos otra vez a urnas obviamente con observación de la Secretaría del Trabajo y de los comités de trabajadores que ya se estamos formando de manera paralela en cada una de las unidades del país”
Rafael Soto
Debido a que la dirigencia actual no convocará voluntariamente a un proceso que afecte su gestión, Soto apela a la intervención de la Secretaría de Gobernación (Segob) para facilitar esta salida institucional, recordando como antecedente la destitución de Punzo Gaona en 1989.
“Estamos solicitando la integración de una mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación como encargada de la política interna del país para solicitar la conveniencia de solicitar esta la renuncia de este líder Olivos por carecer de aceptación carecer de credibilidad de legitimación entre los trabajadores”
Rafael Soto
Durante su conversación, Rafael Soto y el movimiento disidente establecieron que, si bien el incremento salarial del 8% es insuficiente, estarían dispuestos a negociar y aceptarlo únicamente si se pone sobre la mesa la renuncia inmediata de Olivos.
Exigen su salida para poder convocar a un congreso extraordinario que permita elegir democráticamente a una nueva dirigencia sindical en todo el país.
“No es un tema económico, podríamos aceptar ese aumento, pero no sin la renuncia de Rafael Olivos, no sin el Congreso extraordinario, elegir democráticamente a lo largo y ancho del país. No, sin que se abra un canal de diálogo real con los trabajadores de salud”
Rafael Soto
¿Por qué los trabajadores del IMSS exigen la salida de Rafael Olivos?
Rafael Soto denunció que Rafael Olivos ha actuado con soberbia y ha insultado la inteligencia del personal de salud, llegando a dirigirse despectivamente a sus representados afirmando que “tenían dos neuronas” o llamándolos “retrasados”.
Afirmó que Olivos traicionó a los empleados del IMSS al ponerse al servicio de la patronal, de las Afores y del gobierno en turno, en lugar de defender las causas de los trabajadores.
Lo señaló como expresión de la burocracia sindical más añeja y corrupta del corporativismo priista, enriquecida mediante el cobro de cuotas a más de 800,000 empleados.
Rafael Soto aseguró que el dirigente perdió toda credibilidad, aceptación y autoridad moral frente a la base del seguro social.
Lo acusó de intentar imponer acuerdos a espaldas de los trabajadores y someter las mesas de diálogo a negociaciones con funcionarios de menor nivel que carecen de capacidad de decisión
Rafael Soto considera que Olivos se convirtió en un obstáculo tanto para la institución como para el propio gobierno federal, por lo que su renuncia es necesaria para “limpiar” la representación laboral y dar paso a una verdadera democratización.







