El único hospital pediátrico que continúa operando en Gaza, enfrenta el riesgo de cerrar en las próximas horas debido a la falta de electricidad, una situación que pone en peligro la vida de recién nacidos y niños.
De acuerdo con la información, la crisis se debe a la escasez de combustible, necesario para mantener en funcionamiento los generadores eléctricos del hospital, debido al bloqueo de ayuda humanitaria para Palestina.
Escasez de electricidad pone en riesgo la continuidad del único hospital infantil activo en Gaza
El jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del único hospital infantil operativo en Gaza, señaló que el problema más urgente del centro no es la falta de medicamentos, sino la escasez de energía eléctrica.
El hospital recibió su último suministro de combustible hace dos meses mediante la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero la falta del mismo ha dejado fuera de servicio uno de los generadores.

Ante la crisis, los médicos han adelantado el alta de algunos bebés que ya no se encontraban en estado crítico, a fin de reducir el consumo de electricidad y prolongar el funcionamiento de las incubadoras para los pacientes más graves.
Asimismo, desde hace varios días se han suspendido los servicios de laboratorio, radiología y urgencias por lapsos de 10 horas, ya que los generadores permanecen apagados para ahorrar electricidad.
Las autoridades del único hospital infantil activo en Gaza aseguran que el bloqueo a la entrada de combustible ha agravado la situación, mientras el costo del aceite para los motores en el mercado local supera los mil dólares por bidón.
Estiman que, si no llega combustible en las próximas horas, el hospital podría verse obligado a suspender sus operaciones, comprometiendo la atención de los menores más vulnerables en el norte de Gaza.



