El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, advirtió que su país responderá con “contramedidas apropiadas” en caso de que se concrete una militarización de Groenlandia.

Las declaraciones se dieron en el parlamento ruso, donde señaló que cualquier despliegue de capacidades militares en la región ártica que amenace la seguridad nacional será motivo de reacción.

Aunque Lavrov reconoció que el tema compete principalmente a Estados Unidos, Dinamarca y al gobierno local, subrayó que la voz de los habitantes de Groenlandia debe ser tomada en cuenta.

La isla de Groenlandia

Rusia responderá si se crean “capacidades militares” en Groenlandia

Durante una intervención en el parlamento de Rusia, Serguéi Lavrov señaló que la nación tomará medidas militares y técnicas en caso de una militarización de Groenlandia.

Principalmente si Rusia reconoce capacidades militares en Groenlandia que estén dirigidas y amenacen la seguridad del país.

No obstante, aclaró que en realidad el tema con el territorio del Ártico no es algo que concierna a Rusia en realidad, siendo un problema que deben arreglar Estados Unidos, Dinamarca y el gobierno local.

Pues antes que nada, se debe de tener en cuenta la opinión de la gente que vive en dicha zona, más allá de los intereses políticos de terceros.

Si bien legisladores rusos reconocen como peligro potencial la intención de Estados Unidos de hacerse con la región, de momento es algo que se aleja de sus intereses prioritarios.

Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores de Rusia

Rusia se ha mantenido al margen del problema con Groenlandia

Algo que se ha destacado recientemente es el silencio casi absoluto de Rusia y sus representantes, en relación al tema de Groenlandia y Estados Unidos.

Al grado que se ha señalado que el deseo de anexión no es una “ocurrencia” de Estados Unidos, sino algo con matices históricos.

De hecho Rusia ha cuestionado principalmente al gobierno de Dinamarca acerca de su gestión histórica en lo que se refiere al territorio de Groenlandia.

El mismo Serguéi Lavrov mencionó en su declaración que el gobierno danés ha tratado a los habitantes de Groenlandia como “ciudadanos de segunda clase”, siendo tratados con dureza.

Finalizando con que el Ártico debe de mantenerse como una zona segura, donde impere la paz y la cooperación entre todos los países involucrados en la región.