La crisis de vivienda en España provocó nuevas protestas este fin de semana, luego de que el Congreso rechazara dos decretos impulsados por el gobierno de Pedro Sánchez para atender la situación habitacional.

Las movilizaciones se extendieron por más de 50 ciudades y organizaciones de inquilinos mantienen el llamado a una huelga general por el derecho a la vivienda.

En Madrid, miles de personas se concentraron en la plaza de Cibeles para exigir una vivienda digna y asequible.

Las cifras de asistencia varían según la fuente: los organizadores estimaron alrededor de 500 mil participantes, mientras que el Gobierno español calculó unas 70 mil personas.

Las protestas por la vivienda también se realizaron en ciudades como Santander, Santiago de Compostela, Palma de Mallorca y Valencia.

Las movilizaciones ocurren después de que el Congreso rechazara dos decretos que incluían medidas relacionadas con los alquileres, los desahucios y beneficios fiscales para propietarios e inquilinos.

Protestas por la vivienda en España registran disturbios

Las manifestaciones se han extendido por distintas regiones de España en medio del descontento por el acceso a la vivienda y el aumento de los alquileres.

En Valencia se registraron disturbios al término de una de las movilizaciones, que dejaron nueve policías heridos y una persona detenida.

En Barcelona, algunas movilizaciones fueron suspendidas debido a las condiciones meteorológicas.

Mientras tanto, las acampadas por el derecho a la vivienda continúan en varias ciudades; entre ellas, Oviedo y Sevilla.

En Madrid, la Puerta del Sol se convirtió en uno de los principales puntos de concentración, con una acampada que se mantiene desde hace varios días.

Las organizaciones que participan en las movilizaciones reclaman medidas para facilitar el acceso a una vivienda asequible, proteger a los inquilinos y frenar los desahucios.

Congreso de España rechaza dos decretos de vivienda

El Congreso de los Diputados rechazó el viernes 2 de octubre los dos decretos de vivienda aprobados por el Gobierno de coalición de Pedro Sánchez.

Las iniciativas incluían medidas como la renovación automática de contratos de alquiler, límites a las actualizaciones de las rentas, protección frente a determinados desahucios y beneficios fiscales para propietarios e inquilinos.

El primer decreto fue rechazado por 172 votos a favor y 178 en contra, con los votos de PP, Vox, Junts y UPN en negativa. El segundo decreto también fue rechazado durante la jornada.

El rechazo de las medidas ocurrió después de varios días de movilizaciones por la crisis de vivienda y tras el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años cuyo caso se convirtió en uno de los detonantes de las recientes protestas.

La decisión del Congreso también abrió una nueva etapa de tensión política para el Gobierno de Pedro Sánchez, mientras las protestas por la vivienda continúan en diferentes puntos de España.

Pedro Sánchez