Masoud Pezeshkian, presidente de Irán, llegó durante la tarde del 22 de septiembre a Nueva York, con miras al espacio que tiene reservado para hablar en la Asamblea General de la ONU.
La llegada y posterior participación de Masoud Pezeshkian en la Asamblea General de la ONU, se da en medio de la tensión entre Estados Unidos e Irán, de ahí la importancia de este evento.
Masoud Pezeshkian llegó a Nueva York para hablar ante la Asamblea General de ONU
Haciendo uso del avión presidencial de Irán, Masoud Pezeshkian hizo su llegada a la ciudad de Nueva York para hablar ante la Asamblea General de la ONU.
En un video compartido en redes sociales, podemos ver a Masoud Pezeshkian bajando del avión presidencial de Irán, para después ser escoltado a un automóvil en el que se desplazará por Nueva York.

Esta es la primera vez que el presidente iraní toca suelo estadounidense desde que se dio la escalada en el conflicto en Medio Oriente, que ,entre otras cosas, ha provocado irregularidades en el estrecho de Ormuz.
El presidente de Irán viene acompañado por una delegación que expondrá su postura respecto a los acontecimientos internacionales y sus enfrentamientos con Estados Unidos e Israel.
Encuentros que se han extendido a lo largo de 2026 y que a pesar de los intentos de diálogo, siempre han acabado en un punto muerto donde ambas partes se niegan a ceder.
Masoud Pezeshkian llega a Nueva York entre amenazas de Donald Trump
Una de las cosas que más expectativa causa la llegada de Masoud Pezeshkian a Nueva York y su participación en la Asamblea General de ONU, es su posible encuentro con Donald Trump.
El presidente estadounidense manifestó su disposición a reunirse con Masoud Pezeshkian en la Asamblea General de la ONU, siempre y cuando se llegue a un acuerdo sobre Medio Oriente.
Trump advirtió de que, de no alcanzarse un pacto, implicaría una ofensiva total contra la economía de Irán y su liderazgo.
En respuesta, las fuerzas armadas iraníes aseguraron que responderán con represalias efectivas y dolorosas contra intereses regionales de Estados Unidos y sus aliados.
Asimismo, Teherán insiste en que no reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que Washington cumpla con el memorando de junio, el cual contempla levantar el bloqueo naval, aliviar sanciones y descongelar activos iraníes.



