El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció el rechazo de su Gobierno al plan de paz de 15 puntos propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para resolver el conflicto en la Franja de Gaza.
Netanyahu no vio con buenos ojos el repliegue de las Fuerzas de Defensa de Israel propuesto en el plan de paz de Estados Unidos, ante el desarme total y definitivo de Hamás.
Benjamín Netanyahu no quiere retirar al ejército de Israel como propone en plan de 15 puntos
El principal objeto de discordia entre el plan de 15 puntos de paz en Gaza propuesto por Estados Unidos, y la postura de Benjamín Netanyahu, gira en torno a la retirada del ejército de Israel de la zona.
Dicho proyecto propone una retirada gradual de las fuerzas militares de Israel de manera paralela al desarme progresivo de Hamás en Gaza.

Sin embargo, Benjamín Netanyahu exige que el desarme absoluto de Hamás ocurra por completo antes de cualquier retirada. Lo cual derivó en un callejón sin salida entre ambas partes.
Pues Hamás se mostró dispuesto a entregar sus armas solo tras el fin de las hostilidades, la salida de las tropas y la eventual creación de un Estado palestino.
A lo que Netanyahu respondió de forma categórica que bajo su liderazgo no se permitirá el establecimiento de un Estado palestino ni en Gaza ni en Cisjordania.
Benjamín Netanyahu enfrenta presión de Israel para no aceptar el plan de 15 puntos
Analistas señalan que parte de la negativa de Benjamín Netanyahu para aceptar el plan de 15 puntos para la paz en Gaza de Estados Unidos, viene de la presión ejercida dentro de su mismo país.
Israel vivirá elecciones en octubre, lo cual mete presión a Benjamín Netanyahu por parte de los sectores de extrema derecha de su coalición de gobierno, quienes consideran el plan de 15 puntos de Estados Unidos como “inaceptable”.
Aun así, el gobierno de Israel ha dado luz verde al despliegue de una fuerza internacional de estabilización civil en la zona.
Además, el primer ministro también confirmó que mantiene el diálogo abierto con los negociadores estadounidenses para discutir qué ideas son viables y cuáles no para los intereses israelís.




