La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis, conocido comúnmente como Cyclospora, que puede provocar diarrea intensa o explosiva y otros síntomas gastrointestinales.
La enfermedad ha cobrado relevancia debido a un brote de ciclosporiasis en Estados Unidos, detectado desde mayo de 2026 y que actualmente es investigado por las autoridades sanitarias.
Hasta el momento, se han registrado cerca de 7 mil casos confirmados o sospechosos de ciclosporiasis en 34 de los 50 estados del país, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
¿Cuáles son los síntomas de la ciclosporiasis?
De acuerdo con los CDC (por sus siglas en inglés), algunas personas infectadas con Cyclospora pueden no presentar síntomas.
Sin embargo, cuando aparecen, la enfermedad puede durar desde unos días hasta más de un mes, e incluso los síntomas pueden desaparecer temporalmente y regresar.
Los principales síntomas de la ciclosporiasis son:
- Diarrea acuosa o explosiva.
- Pérdida de apetito.
- Hinchazón abdominal, acompañada de eructos y flatulencias.
- Cansancio extremo (fatiga).
- Fiebre baja.
- Calambres o dolor estomacal.
- Náuseas.
- Vómitos.
Por lo general, el periodo entre la infección y la aparición de los síntomas es de aproximadamente una semana, aunque puede variar entre dos días y más de dos semanas.
Los especialistas también advierten que la ciclosporiasis puede ser difícil de detectar mediante pruebas de laboratorio, incluso cuando el paciente presenta síntomas.
En algunos casos, es necesario analizar varias muestras de heces tomadas en diferentes días para confirmar el diagnóstico.
¿Cómo se contagia la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis se transmite cuando una persona consume agua o alimentos contaminados con heces que contienen el parásito Cyclospora cayetanensis.
A diferencia de otras infecciones intestinales, el parásito necesita permanecer entre una y dos semanas fuera del cuerpo después de ser expulsado en las heces para volverse infeccioso.
Por ello, la transmisión directa de persona a persona es poco frecuente.
Según los CDC, tienen mayor riesgo de contraer esta infección las personas que viven o viajan a regiones tropicales y subtropicales, donde la ciclosporiasis es endémica.
En Estados Unidos, los brotes de ciclosporiasis se han relacionado principalmente con el consumo de frutas y verduras frescas contaminadas. Además, una persona puede infectarse más de una vez.


