Tras más de veinte años, la icónica franquicia de Capcom regresa con Onimusha: Way of the Sword, siendo tanto un pequeño reboot como secuela espiritual de la trilogía original.
Si bien se tenía miedo de que la esencia se perdiera, podemos decir que Onimusha: Way of the Sword viene en gran forma, aunque con un combate más demandante que antaño.
Aquí tienes nuestra reseña de 5 puntos:
- Onimusha: Way of the Sword tiene una historia y personajes memorables
- Onimusha: Way of the Sword nos da el combate más técnico de la saga
- Onimusha: Way of the Sword cambia para bien la exploración en el mapa
- El RE Engine hace maravillas en Onimusha: Way of the Sword
- El mapeado de control y las esquivas son lo único malo de Onimusha: Way of the Sword
Onimusha: Way of the Sword tiene una historia y personajes memorables
Comencemos diciendo que Onimusha: Way of the Sword tiene una historia y personajes memorables, con los que conectas casi de inmediato.
La trama nos cuenta la historia de un joven Miyamoto Musashi, quien luego de huir de un clan de samuráis, es atacado y asesinado por los demonios Genma.
Es revivido por un extraño monje que le da un brazalete con el cual recolecta las almas de los Genma; sin embargo, hay algo más detrás de este acto “noble”.

Aunque la trama es la clásica del héroe que es revivido por razones desconocidas, Capcom hace que funcione bastante bien, principalmente gracias a Miyamoto Musashi.
Un personaje muy carismático y honorable, pero al mismo tiempo que se toma las cosas con humor sin preocuparse más allá de mejorar en sus habilidades.
Siendo un contraste con la seriedad y solemnidad de Samanosuke, el protagonista de la trilogía original.
Onimusha: Way of the Sword nos da el combate más técnico de la saga
Pasando al gameplay, Onimusha: Way of the Sword nos da el combate más técnico de la saga, donde apretar botones de manera indiferente no te servirá de nada.
Si bien tienes dos tipos de ataque, ligero y pesado, el corazón de todo está en el sistema de defensa, que consiste en ejecutar contraataques de manera precisa.
Esto te pone tanto en una posición de ventaja, además de vaciar la barra de energía del oponente, con lo que podrás atacar de manera continua, y en el mejor de los casos, hacer una muerte instantánea.
Toma en cuenta que esto también puede ser aplicado a tu personaje, por lo que deberás de estar consciente de cuándo y cómo atacar a tus contrincantes.
Si bien es muy riguroso y castiga brutalmente los errores, una vez que agarras el ritmo experimentarás combates como si se trataran de muestras de esgrima japonesa reales.
Además, conforme avanzas encontrarás armas secundarias y Onamoris, objetos que te dan alguna ventaja, mismos que puedes mejorar.
Lo cual le suma mucho a la estrategia del juego, dándole al jugador maneras de hacerse más fuerte, mientras va mejorando en el sistema de combate.

Onimusha: Way of the Sword cambia para bien la exploración en el mapa
En cuanto al mundo, Onimusha: Way of the Sword cambia para bien la exploración en el mapa; no se trata de un mundo abierto, pero tampoco es como en los originales.
Los juegos de PS2 eran un gran mapa interconectado, con diversas zonas por las que podíamos avanzar a lo largo de nuestra aventura.
En el juego actual tenemos una serie de escenarios semi lineales, con sus propios secretos y acertijos, además de tener una zona principal.
En esta última zona, nuestro protagonista puede hacer misiones secundarias, como cerrar grietas por donde pasan los demonios o rescatar aldeanos.
Además, en nuestra “base” podemos subir de nivel los objetos, así como viajar automáticamente a los niveles ya superados, por si se nos olvidó algo, o para abrir un nuevo camino.

El RE Engine hace maravillas en Onimusha: Way of the Sword
Pasando a cuestiones técnicas, el RE Engine hace maravillas en Onimusha: Way of the Sword, demostrando nuevamente que es tal vez el mejor motor gráfico de la actualidad.
El juego destaca por un brillante diseño artístico que transita entre la belleza feudal y la pesadilla grotesca.
Por un lado, los escenarios recuerdan a los cuentos y leyendas de demonios japoneses, así como de sus maldiciones, estando todos bellamente diseñados a pesar del horror que transmiten.
Mientras que los personajes cuentan con animaciones fluidas, así como expresiones que los hacen carismáticos e identificables los unos de los otros.
Sin mencionar el diseño de los distintos demonios, algunos con belleza inhumana y otros de lo más grotescos que podamos imaginar.

El mapeado de control y las esquivas son lo único malo de Onimusha: Way of the Sword
Si el gameplay general del juego es excelente, el mapeado de control y las esquivas son lo único malo de Onimusha: Way of the Sword, pues llegan a ser confusos las primeras horas.
Por un lado, el acomodo de los botones en el control es un tanto extraño, pues rompen con todo el molde de los juegos de acción, incluidos los de la propia Capcom.
Donde tradicionalmente tienes el botón de acción, ahora está la esquiva, donde se coloca la esquiva, ahora es un ataque y el de defensa es de acción.
Por lo que en ocasiones no perderás por que el enemigo sea más hábil, si no porque intuitivamente presionas el botón que no era por estar acostumbrado a otro mapeado.
Ahora bien, en cuanto a las esquivas, el problema precisamente es que Miyamoto Musashi no esquiva realmente, solo se mueve un poco, lo cual no evita que sufra daño.
Si bien se tienen las esquivas perfectas, están parecen ser más rigoristas que los contraataques, pues aunque apliques el mismo ritmo, no siempre lograrás evadir al enemigo.
Esto contrasta mucho con la defensa, que aunque no logres contraatacar, sí cubrirás el daño, más allá de que quedes o no en una posición de ventaja.

¿Vale la pena Onimusha: Way of the Sword?
Onimusha: Way of the Sword se perfila como un regreso triunfal y sumamente equilibrado para una de las sagas más queridas de Capcom.
Sobre todo por el sistema de combate de Onimusha: Way of the Sword, pues a pesar de ser riguroso, si lo dominas, tendrás diversión estilizada sin caer en la frustración constante.
Esto más allá de los problemas iniciales que resulte del extraño posicionamiento de los botones y que no puedes esquivar de manera adecuada.
Una vez superada esa brecha, te encontrarás con un título indispensable para los amantes de la acción.






