José Eduardo López Portillo alertó sobre el sobreprecio que enfrentan miles de personas al solicitar un servicio de transporte privado durante la noche o al comprar boletos para conciertos, señaló que estos incrementos no son fortuitos, sino resultado de algoritmos diseñados para modificar las tarifas de acuerdo con el comportamiento de los usuarios.

El especialista en Economía y Políticas Públicas explicó que estos sistemas analizan variables como la urgencia de la compra, el nivel de batería del teléfono o la ubicación del consumidor para ajustar los precios en tiempo real, lo que puede derivar en cobros significativamente más altos.

José Eduardo López Portillo advierte que los algoritmos favorecen cobros excesivos

Como ejemplo, el especialista comparó esta práctica con la de un vendedor ambulante que, al detectar que un cliente tiene sed y no cuenta con otra opción cercana para comprar agua, decide triplicar el precio del producto en ese momento.

López Portillo afirmó que este mecanismo representa una forma de discriminación de precios en mercados con poca competencia. Citó además análisis económicos que estiman que algunos usuarios llegan a pagar recargos de hasta 300 por ciento por servicios básicos cuando existen pocas alternativas disponibles.

En materia regulatoria, planteó la necesidad de que autoridades como la PROFECO intervengan para establecer mecanismos de protección al consumidor. Señaló que, a diferencia de Europa, donde existen normas que obligan a mostrar precios claros desde el primer clic, en México aún no hay regulaciones suficientes para limitar este tipo de prácticas.

José Eduardo López Portillo propone regular las tarifas dinámicas y proteger a los consumidores

Como parte de su propuesta, el especialista planteó establecer un marco ético que permita regular las tarifas dinámicas sin frenar la innovación tecnológica. Entre las medidas sugeridas destacan fijar límites a los incrementos de precio en horarios de alta demanda y prohibir el uso de datos personales sensibles con fines comerciales.

Asimismo, consideró que fortalecer la educación financiera digital ayudaría a que los consumidores comprendan el funcionamiento de estos algoritmos, identifiquen posibles prácticas abusivas y tomen decisiones de compra con mayor información.

Finalmente, sostuvo que contener los cobros excesivos en las plataformas digitales requiere tanto de una regulación moderna como de consumidores informados, con el objetivo de garantizar condiciones comerciales más transparentes y equitativas.