El programa Pescando Vida, impulsado por Javier May, abrió nuevas oportunidades para mujeres de comunidades ribereñas, quienes ahora participan en la producción acuícola y contribuyen al desarrollo económico de sus localidades.
A través de las Comunidades de Aprendizaje Acuícola (CAA), jefas de familia han aprendido a cuidar y producir mojarras, además de organizarse con sus vecinas para sacar adelante esta actividad que tradicionalmente estaba vinculada con los hombres.
Pescando Vida impulsa a mujeres de Tabasco en la producción acuícola
Concepción Moscoso, habitante de una comunidad cercana al río Usumacinta, contó que antes de integrarse a Pescando Vida se dedicaba únicamente a las labores del hogar; sin embargo, el programa le permitió fortalecer su economía y adquirir nuevos conocimientos.
Dulce Candelaria Gutiérrez, de la comunidad Zapotal Segunda, en Jonuta, también destacó el trabajo que realizan diariamente para mantener la producción. Entre sus actividades están alimentar a las mojarras, lavar las jaulas flotantes, realizar biometrías y supervisar constantemente los peces.

Por su parte, Juana Chávez Guzmán encontró en este esquema una oportunidad de empleo que puede realizar desde casa. Con cinco cosechas, aseguró que su participación en Pescando Vida le ha permitido mejorar sus condiciones económicas.
El programa cuenta con más de 3 mil pescadoras y pescadores, quienes reciben un jornal mensual de 5 mil pesos y trabajan mediante 210 Comunidades de Aprendizaje Acuícola.
Mujeres recuperan la unidad en comunidades de Tabasco
Además de representar una alternativa económica, Pescando Vida ha contribuido a fortalecer la organización comunitaria en localidades ribereñas.
Durante una Jornada de Atención encabezada por el gobernador Javier May Rodríguez, mujeres de Torno Largo Segunda Sección señalaron que el programa ayudó a recuperar la unidad entre las habitantes, quienes ahora trabajan juntas y se apoyan en las distintas actividades de producción.
De esta manera, Pescando Vida no solo busca fortalecer la actividad acuícola en Tabasco, sino también generar mayores oportunidades para las mujeres y sus familias, al tiempo que fomenta la organización y participación comunitaria.




