Gloria Trevi rechazó que las acciones legales emprendidas contra el libro Todo a la Luz, publicado por Penguin Random House, tengan como objetivo limitar la libertad de expresión o censurar a los medios de comunicación.

Yo amo a los medios de comunicación

Gloria Trevi, cantante

La cantante de 58 años de edad aseguró que su intención es defender su nombre, imagen y honor frente a contenidos que considera perjudiciales para su reputación.

En declaraciones recientes, Gloria Trevi sostuvo que las figuras públicas también tienen derecho a proteger su dignidad y afirmó que el proceso legal contra el libro Todo a la Luz, de Karla de la Cuesta, busca establecer límites entre la libertad de expresión y el respeto a los derechos personales.

Gloria Trevi no quiere coartar la libertad de expresión, asegura sobre el libro de Penguin Random House

La demanda que Gloria Trevi interpuso ante el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) por el libro Todo a la Luz, de Karla de la Cuesta, víctima del clan Sergio Andrade, está siendo interpretada como censura. Sin embargo, ella lo negó.

En una entrevista que la cantante dio en Guatemala, por los conciertos que presentaría en el país, explicó que su objetivo no es que los medios de comunicación no tengan libertad de expresión, sino que existe respeto hacia su nombre e imagen.

Según su explicación, en ocasiones por ser figuras públicas se pierde la noción de que “somos de carne y hueso”, y entonces se realizan publicaciones sin importar cuánto puede afectar al artista.

Por ello, Gloria Trevi decidió interponer la denuncia ante el IMPI contra Penguin Random House, situación que se aceptó.

“Yo amo a los medios de comunicación, amo la libertad de expresión, pero es muy triste que piensen que uno es un artista y que por ser un artista eres como un personaje, se les olvida que eres un ser de carne y hueso”.

Gloria Trevi, cantante.

Asimismo, Gloria Trevi externó que lo que está buscando no es censura, sino simplemente que respeten “mi honor” para cuando muera, esto “quede de herencia” hacia sus cercanos.

Pese a que el IMPI ya pidió a Penguin Random House retirar los libros de circulación y ganar una multa de medio millón de pesos, la casa editorial rechazó esto demandando nulidad ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA).