Han pasado casi 20 años desde que Miranda Priestly dictaba sentencia con una mirada, y ahora El Diablo Viste a la Moda 2 vuelve con la promesa de actualizar su mundo al caos digital actual. Pero la pregunta es inevitable: ¿realmente necesitábamos esta secuela? La respuesta corta: sí… pero no tanto.

Es por eso que te damos nuestra reseña en estos 4 puntos sobre qué tanto vale la pena ver El Diablo Viste a la Moda 2, uno de los regresos más esperados de una secuela 20 años después.

  1. Una secuela que entiende el presente pero pierde un poco el filo
  2. El elenco: química intacta, peligro disminuido
  3. Moda, nostalgia y espectáculo pero menos crítica
  4. El Diablo Viste a la Moda 2 funciona como secuela
El Diablo viste a la Moda 2

Una secuela que entiende el presente pero pierde un poco el filo

La película de el Diablo Viste a la Moda 2, retoma a Andy Sachs (Anne Hathaway) ahora como una periodista experimentada que regresa a Runway, en un contexto donde las revistas luchan por sobrevivir frente a redes sociales, influencers y algoritmos.

Este cambio es, sin duda, su mayor acierto pues la historia ya no trata solo de moda, sino del declive de los medios y la precariedad laboral, algo que le da un aire más maduro y relevante.

El problema es que, en el intento de ser más “actual”, la película sacrifica parte de la acidez que hizo memorable a la original; ahora todo es más suave, más comprensivo y menos mordaz.

Esto se siente especialmente con el regreso de Miranda Priestly (Meryl Streep) quien aunque sigue conservando su esencia, debe “limitarse” debido a las nuevas políticas, quejas en Recursos Humanos e incluso integrarse a lo “políticamente y socialmente correcto”.

El Diablo viste a la Moda 2

El elenco: química intacta, peligro disminuido

El regreso de Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci es, sin discusión, el corazón del filme, pues la química sigue funcionando y sostiene incluso los momentos más flojos.

Streep, en particular, sigue dominando la pantalla, aunque su Miranda es ahora más humana y menos temible, un cambio que incluso sorprende a Andy por su inacción en algunos eventos que desatarán los clímax en El Diablo Viste a la Moda 2.

Y aquí está uno de los dilemas: ver a Miranda vulnerable es interesante, pero también le quita ese aire de villana icónica que hacía irresistible la primera película.

No obstante, sí se puede notar la evolución de cada uno de los personajes que, aunque fueron icónicos en 2006, hace que en esta secuela se sientan más maduros y con un aire fresco y actual.

El Diablo Viste a la Moda 2

Moda, nostalgia y espectáculo pero menos crítica

Si algo no falla es el espectáculo visual en El Diablo Viste a la Moda 2, pues La película se convierte prácticamente en un desfile de alta costura, con grandes marcas y cameos del mundo fashion.

Sin embargo, esta vez la moda ya no se satiriza: se celebra, y aunque eso la hace más “realista”, también la vuelve menos incisiva.

En otras palabras: ahora admira lo que antes cuestionaba e incluso hay momentos en donde Andy, aunque más madura, experimentada y con ese filo de periodista, aún busca una validación por parte de Miranda y Nigel (Stanley Tucci).

El Diablo Viste a la Moda 2

El Diablo Viste a la Moda 2 funciona como secuela

El Diablo Viste a la Moda 2 funciona perfectamente como una secuela y buena continuación de la primera emitida en 2006, pero con algunas reservas.

Pues en este regreso de El Diablo Viste a la Moda 2, la secuela evita ser un simple producto nostálgico y logra contar algo relevante sobre el presente.

Pero también se siente como si se quedara a medio camino y es aquí en donde se dividen las opiniones: es divertida y tiene momentos que sorprenden, que hacen reír y reflexionar, incluso tener estos guiños nostálgicos.

Pero hay quienes pueden sentir que no lo es tanto como la original, o lo suficientemente profunda como para reinventarla, por lo que es una película cómoda, elegante y un poco inofensiva sí es que se compara con la “explotación laboral” que Andy sufrió en 2006, comparado con 2026 en donde es ella quien tiene que empujar a Miranda.

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Veredicto: El Diablo Viste a la Moda 2 ¿vale la pena?

Sí, El Diablo Viste a la Moda 2 vale completamente la pena si creciste con la original, aunque no tanto, si esperabas algo igual de afilado.

No obstante, quienes esperaban a una Miranda Priestly igual de afilada, crítica y sarcástica, si bien sigue conservando su esencia hay momentos en donde se siente limitada pero, de nuevo, es por el contexto de la época.

Pero sin duda alguna, es un regreso que todos esperaban y que amarán sin duda alguna, pasando un buen momento e incluso, muchos pueden llegar a verla más de una vez como pasó con El Diablo Viste a la Moda en 2006.