El sargazo es visto como plaga al inundar periódicamente las costas del Caribe; sin embargo, un nuevo estudio podría cambiar la percepción que tenemos de esta macroalga.

Pues este revela que el sargazo posee compuestos antipalúdicos que ayudarían a combatir de raíz la malaria cerebral, la cual afecta a millones de personas en todo el mundo.

Investigación revela que el sargazo podría combatir la malaria cerebral

Un estudio de 2023 en Panamá dirigido por las investigadoras Lorena Coronado y Noemí León, junto al estudiante Isaac Almanza, reveló los compuestos antipalúdicos con los que cuenta el sargazo.

La investigación publicada en la revista Integrative and Comparative Biology, señala que el extracto del sargazo podría contribuir al combate de la malaria cerebral en su variante más agresiva.

Sargazo en playas de Quintana Roo

El equipo recolectó sargazo fresco en las costas de Panamá, el cual secó, maceró y extrajo un extracto similar a un té; luego, procedieron a analizar en el laboratorio.

Los resultados revelaron que este compuesto inhibe significativamente el crecimiento del parásito Plasmodium falciparum, agente causal de la malaria cerebral, sin destruir las células humanas sanas.

Esto ha abierto una nueva línea de investigación para el tratamiento y posible cura de la enfermedad, la cual produjo 610 mil muertes en todo el mundo tan solo en 2024.

La investigación alrededor del sargazo está detenida momentáneamente

Si bien este hallazgo alrededor del sargazo es relevante para la salud humana, de momento toda la investigación está detenida debido a cuestiones económicas.

Continuar investigando alrededor del sargazo requiere financiamiento para pasar a las fases de mecanismo de acción y pruebas en ratones.

Si bien Isaac Almanza ha declarado que le gustaría seguir avanzando en el proyecto, de momento eso es imposible por falta de recursos.

sargazo

Cabe mencionar que el estudio original fue parte del Programa Jóvenes Científicos de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) de Panamá, de ahí que se necesite un agente externo.

Desde el año 2011, esta alga se multiplica de manera exponencial debido al cambio climático, afectando las zonas en las costas del Caribe.

No solo perjudica la actividad turística, también representa un riesgo de salud pública, ya que tras pasar 48 horas, el sargazo se pudre y empieza a liberar gases altamente tóxicos.