El cometa interestelar 3I/ATLAS reapareció y sorprendió con una alineación casi perfecta en el Sistema Solar, proporcionando una oportunidad única para la ciencia.

Y es que su alineación con la Tierra y el Sol facilitó el estudio de su rotación, composición y la presencia de agua y polvo.

3I/ATLAS se alinea casi de manera perfecta con la Tierra y el Sol

El 22 de enero el cometa interestelar 3I/ATLAS se alineó casi perfectamente con la Tierra y el Sol, dentro de un ángulo ridículamente pequeño de 0,012 radianes.

Imagen del cometa 3I/ATLAS tomada por el Hubble

El astrofísico Avi Loeb explicó al medio Medium que se trató de una oportunidad excepcional para los científicos para estudiar su composición y características.

Desde la perspectiva de la Tierra el cometa si situó en dirección al Sol, alcanzando su brillo máximo y ofreciendo una ventana de observación de aproximadamente una semana -entre el 19 y el 26 de enero-.

Cabe recordar que la alineación se produce cuando la Tierra se encuentra entre el Sol y un objeto, se considera que este es el mejor momento para observar dicho objeto celeste.

Y esto se debe a que la luz solar que incide sobre él es máxima y luego se refleja hacia nosotros, aumentando su brillo.

El cometa 3I/ATLAS fue descubierto en julio del 2025, se trata de un objeto interestelar, el tercero descubierto hasta ahora después de ‘Oumuamua y 2I/Borisov.

Se formó fuera de nuestro Sistema Solar y una vez que lo haya abandonado, desaparecerá, por lo que los astrónomos se han enfocado a capturar tantas imágenes como sean posibles.

3I/ATLAS deja varias dudas y advierten que no es un cometa normal

El astrofísico Avi Loeb ya publicó los primeros análisis, que se suman a una lista de 18 anomalías asociadas a 3I/ATLAS desde su brillo inusual hasta la forma en que interactúa con el viento solar.

Entre hipótesis sobre hielo, polvo y fragmentos masivos, aparece una posibilidad de que pudiera tener una firma tecnológica.

Su halo observado por Hubble se extiende unos 100.000 kilómetros hacia el Sol, una longitud que equivale a unas diez veces el diámetro de la Tierra.

El equipo de Avi Loeb recurrió al filtro Larson–Sekanina de gradiente rotacional, que dejó al descubierto un sistema de cuatro jets en 3I/ATLAS:

  • Una anti-cola dominante, orientada casi hacia el eje Sol–Tierra,
  • Y tres mini-chorros que rodean el núcleo con un patrón sorprendentemente ordenado.

El astrofísico Avi Loeb confirma que aún hay mucho por aprender del 3I/ATLAS y es que “no es un cometa normal”.

Cometa 3I/ATLAS