El conflicto en el Seguro Social se desarrolla en diversos frentes, por lo que resulta complejo comprender la totalidad del proceso sin analizar cada uno de ellos. En este momento confluyen aspectos sindicales, salariales, presupuestales y políticos. A continuación, los analizamos en detalle:
El tema sindical
Los trabajadores mantienen una lucha legítima por la autonomía de su sindicato y por el reconocimiento del Comité Ejecutivo como su interlocutor legítimo, piden un cambio. Este sindicato es, sin duda, uno de los de mayor trayectoria combativa en el país. Su historia se remonta al movimiento médico de 1964, el cual fue fuertemente reprimido por el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz; dicho evento sembró la semilla de la organización social que, junto con el movimiento ferrocarrilero, impulsó la protesta estudiantil de 1968. Los profesionales de la salud y los trabajadores del sector han sido agentes fundamentales de cambio y organización en México. Todavía en 1997, cuando formaban parte de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), salieron a las calles para oponerse a la reforma de la Ley del Seguro Social promovida por el gobierno de Ernesto Zedillo. Sin embargo, con el tiempo la dirigencia sindical cambió de rumbo y adoptó una postura de sumisión ante el gobierno de Vicente Fox, su secretario general se integró a las filas del PAN para convertirse en diputado. A partir de ese momento, el gremio perdió su carácter combativo para transformarse en un espacio de negociación de prebendas. Hoy, tras 25 años de subordinación, la base sindical ha reaccionado con manifestaciones en todo el país.
El tema salarial
El Sindicato del Seguro Social no es el único que enfrenta inconformidades por ajustes de sueldo; por ejemplo, en Volkswagen se lleva a cabo una votación debido al rechazo del incremento contractual ofrecido. El fenómeno inflacionario está mermando el poder adquisitivo de cualquier aumento. Asimismo, la disparidad entre los incrementos contractuales (que oscilan entre el 4% y el 6%) y las alzas al salario mínimo (del 12% al 15%) impacta negativamente en los tabuladores. En México existe un descontento generalizado respecto a los ingresos, dado el elevado costo de la canasta básica y los alimentos, lo que dificulta cubrir el gasto familiar.
El tema presupuestal
Durante el periodo neoliberal de los últimos 25 años se despojaron recursos sustanciales al Seguro Social. En primer lugar, se le retiró el manejo de los fondos de pensiones para transferir la administración de las Afores a las instituciones bancarias, privando al instituto de la gestión de cuantiosos recursos financieros. Posteriormente, el auge de la subcontratación (outsourcing) llevó a que más de 5 millones de trabajadores —una cuarta parte del empleo formal— fueran registrados con salario mínimo, sin pago de horas extras ni prestaciones extralegales, aportando a la seguridad social mediante esquemas subsidiados. Esto generó fraudes fiscales multimillonarios al IMSS ante la pasividad de las autoridades neoliberales. Este historial de irregularidades financieras ha minado la capacidad operativa de la institución por décadas.
El aspecto político
Resulta fundamental distinguir la causa legítima de los trabajadores de aquellos oportunistas políticos que suelen capitalizar diversas causas sociales o gremiales. Es deseable que la lucha obrera no se contamine con intereses ajenos y mantenga su enfoque en objetivos concretos: la mejora salarial y la renovación de la dirigencia sindical, evitando así la dispersión del movimiento en batallas secundarias.
En una posterior entrega abordaremos el proceso legal y político que implica el cambio de un Comité Ejecutivo en una organización sindical de esta magnitud. Por lo pronto, expresamos nuestra solidaridad con los trabajadores de base en su causa.
Vladimir Ricardo Landero Aramburu. Maestro en Derecho por la UNAM.
X: @riclandero


