Morena comenzó a mostrar sus cartas rumbo a las elecciones de 2027 y no parece casualidad que haya decidido hacerlo precisamente en algunos de los estados donde enfrenta mayores riesgos.

Entre martes y miércoles se dieron a conocer los nombres de quienes encabezarán la coordinación de la defensa de la 4T —antesala política de las candidaturas a las gubernaturas— en Aguascalientes, Campeche, Colima, Sinaloa y Querétaro. La selección de estas primeras entidades dice mucho. Son estados donde Morena sabe que no tendrá un día de campo. En algunos parte claramente abajo; en otros tendrá que enfrentar elecciones altamente competitivas y, en ciertos casos, cargar con el desgaste de sus propios gobiernos.

Después de estas primeras definiciones, el proceso entrará en una pausa debido al informe presidencial y los festejos patrios del 15 de septiembre. Será hasta dentro de aproximadamente tres semanas cuando se conozcan los siguientes 12 nombramientos. Pero estas primeras cinco decisiones permiten comenzar a dibujar el mapa de preocupaciones de Morena rumbo a 2027.

Aguascalientes: una batalla prácticamente perdida

En Aguascalientes, Morena vuelve a apostar por Nora Ruvalcaba. La decisión difícilmente modifica el escenario electoral de una entidad donde el PAN conserva una estructura política sólida y donde Morena no ha encontrado todavía la fórmula para disputar seriamente el poder estatal.

Ruvalcaba es una figura conocida, con experiencia y presencia dentro del movimiento, pero precisamente por eso también tiene un techo electoral bastante identificado. Todo indica que la dirigencia nacional sabe que Aguascalientes será una de las plazas más difíciles de conquistar. No todas las elecciones se diseñan para ganar. Algunas candidaturas también sirven para conservar estructura, mantener presencia política y evitar un desplome electoral. Aguascalientes parece estar en esa categoría.

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En Campeche el problema se llama Layda

Mucho más interesante es lo ocurrido en Campeche. La decisión fue por Pablo Gutiérrez Lazarus, alcalde con licencia de Ciudad del Carmen, quien no era precisamente la opción preferida de la gobernadora Layda Sansores. Y eso tiene una lectura importante. Morena parece haber entendido que para conservar Campeche necesita tomar cierta distancia del gobierno estatal.

Gutiérrez Lazarus probablemente sea el perfil morenista con mayores posibilidades de competir frente a una eventual alianza de facto entre Movimiento Ciudadano y el grupo político encabezado por Alejandro AlitoMoreno.

Campeche puede convertirse en una de las elecciones más interesantes de 2027 porque ahí Morena no solamente enfrentará a la oposición: tendrá que enfrentar el desgaste acumulado por su propio gobierno. La elección será, inevitablemente, un referéndum sobre Layda Sansores. Y por eso resulta particularmente significativo que la candidata o candidato de la gobernadora no haya sido quien recibió la responsabilidad de encabezar esta primera etapa.

Colima: Morena también puede perder desde adentro

En Colima la elegida fue Rosy Bayardo, alcaldesa con licencia de Manzanillo. Su principal adversario podría no estar únicamente enfrente. Una eventual alianza PAN-PRI podría arrancar con condiciones competitivas para disputarle seriamente la gubernatura a Morena, pero el problema adicional para Bayardo se encuentra dentro de su propio movimiento.

Arnoldo Vizcaíno, padre de la gobernadora Indira Vizcaíno y una figura relevante de la izquierda colimense, ha advertido incluso sobre el riesgo de perder Manzanillo. El conflicto pasa por la sucesión municipal. Bayardo impulsa a Jorge Padilla Castillo, subsecretario de Turismo, mientras otros sectores consideran que Andrea Naranjo, diputada local, tendría mayores posibilidades de conservar el municipio. Parece un conflicto local, pero puede terminar teniendo consecuencias estatales.

Morena ha demostrado durante los últimos años que muchas veces su mayor enemigo no es la oposición, sino sus propias divisiones. Colima podría convertirse en un ejemplo de ello.

Sinaloa: Imelda Castro cargará con Rocha Moya

En Sinaloa la apuesta es por la senadora Imelda Castro. Probablemente sea, entre estos cinco estados, una de las figuras morenistas con mejores condiciones personales para competir.

Tiene trayectoria, conocimiento del estado y una imagen política propia. Su problema tiene nombre y apellido: Rubén Rocha Moya.

La candidata tendrá que cargar inevitablemente con el desgaste del actual gobierno y con una crisis política que todavía puede escribir muchos capítulos antes de que llegue la elección. Cada nuevo episodio relacionado con la administración de Rocha puede terminar impactando directamente sobre las posibilidades electorales de Morena. Mientras tanto, desde la oposición comienza a crecer la figura del priista Mario Zamora.

Todavía falta mucho para la elección, pero Sinaloa puede terminar convirtiéndose en una de las contiendas más cerradas y políticamente complejas del país.

Querétaro: Santiago Nieto frente a la muralla panista

Finalmente está Querétaro. Morena decidió colocar a Santiago Nieto como su coordinador y virtual candidato. Es una figura nacionalmente conocida, con experiencia política y presencia mediática, pero tendrá enfrente uno de los territorios más complicados para Morena. Querétaro continúa siendo uno de los principales bastiones del PAN. El virtual candidato panista, Felipe Macías, alcalde de la capital, parte con una ventaja importante gracias no solamente a su posicionamiento personal, sino a una estructura política que Acción Nacional ha construido durante años.

Morena puede crecer, competir y probablemente mejorar sus números, pero hoy pensar en arrebatarle Querétaro al PAN parece una tarea extraordinariamente complicada. Santiago Nieto puede hacer una campaña competitiva. Ganar es otra historia.

El verdadero mensaje de las primeras cinco designaciones

Lo interesante de estas primeras definiciones no son únicamente los nombres. Es el mapa. Morena decidió comenzar precisamente por cinco estados donde necesita ordenar cuanto antes sus estructuras, cerrar heridas internas, posicionar candidatos y comenzar a trabajar electoralmente.

En Aguascalientes y Querétaro parte abajo. En Campeche y Sinaloa tendrá que defender gobiernos afectados por un considerable desgaste político. Y en Colima deberá impedir que las divisiones internas terminen haciendo el trabajo de la oposición. Por eso estas primeras designaciones pueden interpretarse también como una señal de alerta. Morena sigue siendo la fuerza política dominante a nivel nacional, pero las elecciones estatales tienen dinámicas propias y 2027 no necesariamente será una reproducción automática de los resultados federales. Después vendrán los otros 12 nombres. Y entonces tendremos el tablero completo. Pero estas primeras cinco decisiones ya permiten advertir algo: Morena decidió empezar por donde más le preocupa perder.