Tardamos veinticuatro años en llegar al poder; nos quedaremos otros tantos.
Carlos Salinas de Gortari
Una de las familias que mejor permite entender las redes de influencia y poder beneficiarias de la Cuarta Transformación es la de los Salinas de Gortari.
Sus integrantes no ocupan los principales cargos públicos, pero buena parte de las relaciones políticas, empresariales y familiares terminaron encontrando espacios en el proyecto de Andrés Manuel López Obrador.
El personaje central de esta historia es Raúl Salinas, el llamado “hermano incómodo”, cuya influencia política y empresarial sobrevivió al escándalo que marcó su trayectoria y el sexenio de su hermano Carlos.
De Salinas al obradorismo
La historia comenzó mucho antes de Carlos Salinas de Gortari. Su padre, Raúl Salinas Lozano, fue secretario de Industria y Comercio durante el gobierno de Adolfo López Mateos y aspiró a la candidatura presidencial. Su círculo incluía a personajes como Antonio Ortiz Mena y Salomón González Blanco, una red familiar y política que atravesó distintas administraciones.
Tras su derrota política, Salinas Lozano se enfocó en sus hijos, moldeándolos desde jóvenes para encumbrarlos en el servicio público, en particular al mayor, Raúl.
Raúl y Carlos Salinas desde jóvenes comenzaron a construir relaciones políticas. Con Emilio Lozoya Thalmann, Alberto Anaya, Manuel Camacho, Hugo Andrés Araujo, Óscar Levin Coppel y Alfonso Romo crearon el grupo Política Popular / Línea de Masas.
Varios de sus integrantes terminarían vinculados, años después con el obradorismo.
Manuel Bartlett, protagonista del fraude en la elección presidencial de 1988, terminó como director de la CFE. Manuel Camacho Solís, figura fundamental del salinismo, aunque más cercano a Raúl que a Carlos, facilitó la llegada de Marcelo Ebrard al entorno de lopezobradorista, donde pasó de jefe de Gobierno a canciller, precandidato presidencial y actualmente secretario de Economía.
Los vasos comunicantes
La familia Ortiz Mena-González Blanco. Josefa González Blanco Ortiz Mena, nieta de Antonio Ortiz Mena, fue secretaria de Medio Ambiente durante el gobierno de López Obrador y posteriormente embajadora de México en Reino Unido.
Alfonso Romo. Muy cercano a Raúl Salinas y uno de los empresarios predilectos del sexenio salinista, se convirtió en jefe de la Oficina de la Presidencia de López Obrador.
Se dice que la expresidenta de Morena, Citlali del Carmen Ibáñez Camacho, mejor conocida como “Yeidikcol Polevnsky”, nieta del general Maximino Ávila Camacho, fue en un tiempo pareja de Raúl Salinas, quien la habría impulsado como presidenta de Canacintra y al entorno de AMLO, llegando a presidenta del partido.
Otro cercano a Raúl, Ignacio Ovalle, en el sexenio de Salinas encabezó Conasupo y décadas después AMLO lo hizo responsable de Segalmex, institución involucrada en uno de los mayores escándalos de la historia de México por el presunto desvío de recursos públicos.
En Conasupo, Raúl fue director de Planeación, y el director de Finanzas, era el hijo de Javier Jiménez Espriú, exsecretario de Comunicaciones y Transportes de AMLO.
Carlos Salinas fue cercano a Arturo Alcalde, el padre de Luisa Alcalde, consejera jurídica de Sheinbaum y exsecretaria del Trabajo y de Gobernación con AMLO. En el salinismo, Arturo se prestó a debilitar el poder de la CTM y de Fidel Velázquez para entregar el movimiento obrero a Francisco Hernández Juárez líder de los telefonistas y aliado de AMLO.
La red alcanza a personajes como Alberto Anaya, dirigente del PT y al Partido Verde, que controla Manuel Velasco. Ambos partidos, surgidos a instancias del salinismo, terminaron convertidos en aliados fundamentales de Morena.
Y están los empresarios Carlos Slim, Ricardo Salinas, Carlos Peralta, Carlos Hank González, Alfonso Romo y Germán Larrea. Algunos de los hombres de negocios más poderosos del país desde el salinismo se mantienen en la actualidad cerca de los gobiernos de la 4T. Una muestra de la extraordinaria capacidad de supervivencia de las élites políticas y económicas mexicanas.
El poder solo cambia de siglas
La historia de los Salinas permite entender una de las constantes de la política mexicana: los grupos de poder rara vez desaparecen. Se transforman, cambian de partido, encuentran nuevos aliados y sobreviven a los cambios de gobierno.
Como hemos visto a lo largo de la serie, las familias se entrelazan, sin embargo, el vínculo más poderoso y decisivo para llevar a López Obrador a la presidencia fue la red política y familiar de Raúl Salinas. Buena parte del gabinete y del poder económico del obradorismo proviene de esa fuerza política.
Cuando Carlos Salinas de Gortari fue electo presidente le comentó a su padre: “tardamos veinticuatro años en llegar al poder, nos quedaremos otros tantos”.
Y, aunque AMLO construyó durante décadas un discurso de ruptura con el viejo régimen, apenas llegó al poder les abrió espacios.
No es que el salinismo regresara, es que quizá nunca se fue.
X: @diaz_manuel




