El único camino para ganar los procesos electorales es la unidad y la cohesión interna. A la par de ello, desde luego, está la buena planeación, la organización y el trabajo de base que, con activismo y labor de avanzada, se pone en marcha. Apoyado por esa dinámica, sin duda, otro de los elementos sustanciales es mantener con vigor esa columna vertebral, eso sí, bajo los preceptos de un proyecto de transformación como el que encabeza Morena. Sin ellos, efectivamente, es imposible caminar y seguir siendo una alternativa real tal y como viene desempeñándose. Por eso siempre es buen momento para reivindicar la identidad con la que se hermana el grueso de la población.
Y ahora que Morena está en condiciones de ganar el mayor número de gubernaturas, efectivamente, es un buen momento para seguir haciendo este ejercicio que hemos realizado con algunos protagonistas que, sin lugar a duda, serán quienes carguen con la responsabilidad de representar a la población a través de la Coordinación de la Defensa del Voto. Ellos, una vez que la dirigencia nacional oficialice su triunfo, tendrán la tarea inmediata de subsanar cualquier grieta que pudo provocar el siempre tenso proceso interno. En ese mismo escenario —ya que hablamos de retos— también estará el quehacer de edificar una candidatura ganadora ahora que la oposición, de nueva cuenta, está planeando unirse a pesar de los fuertes cuestionamientos que recibe de la ciudadanía por su incongruencia.
Entonces, siendo tan contundentes las encuestas a favor de Morena y con lo rápido que pasa el tiempo, nos concentraremos en Michoacán, uno de los puntos de apoyo más cruciales de la presidenta Claudia Sheinbaum. Precisamente allí, ante el respaldo permanente de la sociedad, la izquierda revalidará el triunfo que obtuvo en las urnas en la pasada elección de 2021. Con ese espíritu de victoria y con las encuestas a favor, Raúl Morón, actual senador de la República con licencia, será quien tome las riendas de la coordinación. Todo eso, que está presupuestado para llevarse a cabo a principios de septiembre, traerá un reacomodo y una reconfiguración para representar con el estandarte al movimiento de la 4T.
Vayamos por partes. Primero que nada, con una amplísima ventaja, Raúl Morón ha desplazado a todos los aspirantes en la carrera interna de Morena. De hecho, muy por debajo, hablamos del segundo lugar: está Carlos Torres Piña. Él ni siquiera le pisa los talones. Con esa marcada distancia, y luego de que no hay modo de acercársele al puntero de todos los estudios de opinión, ha llegado esa fase en la que hay que fomentar la unidad interna en una sola causa que encabezará el legislador de la Cámara Alta. Nos referimos, más concretamente, a las formas de fortalecer la columna vertebral ahora que hemos aludido al buen manejo que, tras bambalinas, operaron y maniobraron Ariadna Montiel y Citlalli Hernández para que todos y todas, con un respaldo público, cerraran filas.
De hecho, ese llamado a la unidad ha marcado las acciones que hemos visto estos días. No hay, como al principio, tanta crispación en esa lucha álgida por afianzarse en la cima. Con esa posición de fortaleza, que se evidencia a todas luces, vendrá el anuncio de la firme victoria de Raúl Morón. Él, además de las encuestas, tiene el apoyo de la presidenta Sheinbaum. En muchas ocasiones, por ejemplo, Claudia ha mencionado su nombre en las mañaneras. Ha dicho, entre muchos aspectos más, que lo que vivió el senador en carne propia fue un despojo que quebró la democracia en aquel entonces. Incluso, la herramienta punitiva fue el anuncio al que concluyó el Tribunal Federal Electoral, que, según ellos, no justificó un esquema de gastos de una cantidad mínima en 2021.
Aunque encontró la solidaridad de la población en general, no se pudo hacer nada —en aquel entonces— para regresarle la candidatura a Morón. Ante esa sanción impuesta, que anuló la democracia, se ha abierto una brecha inmensa para que la justicia social procure llegar a quien realmente se lo merece. Desde luego que hablamos del senador Raúl Morón, que será el próximo coordinador de la defensa del voto en Michoacán. Incluso, vive su mejor momento si leemos con calma todos aquellos patrones y circunstancias que están alrededor de ese presagio.
Resumiendo, esos factores —que no cualquiera puede presumir— son la ventaja tan holgada que promedia en las encuestas internas. Otro de los criterios, al que muchos anhelan con vehemencia, es ser mencionados de propia voz por la presidenta Sheinbaum en conferencia mañanera. Y, por si eso fuese poco, Raúl Morón sumó toda la estructura territorial del PT en Michoacán. Eso significa que la coordinación del voto, en este momento tan destacado, está más que cantada a favor de la causa del senador.



