Fue el 1 de septiembre pasado cuando la presidenta Sheinbaum rindió en Palacio Nacional su segundo informe de gobierno.
Casi dos años en el cargo, y ella, la primera presidenta de México, llegó con un mensaje claro: las mujeres ya no están en los márgenes. Están en la Constitución, en las leyes, en las decisiones que cuentan.
Lo dijo con voz firme: “Hay algo que me llena de orgullo como primera mujer presidenta: las mujeres llegamos a la Constitución, a las leyes y a las decisiones fundamentales de la República. Pese a la misoginia y al machismo de quienes piensan que las mujeres no podemos o no sabemos gobernar, cada día demostramos lo contrario”. La ovación fue larga. No era solo aplauso protocolar; era el reconocimiento de que, por primera vez, el discurso oficial colocaba a las mujeres como protagonistas del cambio nacional.
Y es que hay que estar ciegos, sordos y ser muy despistados y despistadas para no reconocer que en México las mujeres vivimos mucho mejor que en los gobiernos neoliberales, gracias a las acciones emprendidas por el gobierno federal:
- Pensión Mujeres Bienestar: más de 2 millones 873 mil mujeres entre 60 y 64 años de edad reciben un apoyo bimestral como reconocimiento a toda una vida de trabajo y cuidados no remunerados. Es la primera vez que el Estado reconoce formalmente esa labor invisible que sostiene a millones de familias.
- Centros LIBRE: al cierre de 2026 funcionarán mil un centros en todo el país —espacios de atención, protección y acompañamiento a mujeres en situación de violencia— que han brindado más de un millón de servicios.
- Cartillas de derechos: se han distribuido 27 millones de ejemplares para que cada mujer conozca y exija sus derechos .
- Red de Mujeres Tejedoras de la Patria: 190 mil 375 mujeres integran esta red de prevención y apoyo comunitario en sus propios territorios.
- Ley General de Feminicidio: una reforma esperada por décadas que fortalece la investigación, sanción y reparación del daño.
- Derecho a la tierra: más de 52 mil mujeres son ya titulares de sus propiedades agrarias, con meta de llegar a 250 mil.
- Paridad real: México se sitúa entre los países con mayor representación femenina en los tres poderes, con al menos el 50% de cargos de decisión ocupados por mujeres.
Además, Sheinbaum ha destacado que más de 18.5 millones de mexicanas reciben algún beneficio de los programas de bienestar, y que el aumento histórico del salario mínimo —de 2,800 a 9,584 pesos mensuales— beneficia especialmente a los hogares encabezados por mujeres.
“Cuando las mujeres caminamos juntas, no hay nada que nos detenga”, ha dicho la presidenta en varias ocasiones. Esa frase resume el espíritu de este gobierno: no se trata de una sola mujer, sino de millones que hoy ven reflejada su voz, su derecho y su dignidad en las decisiones del país.
Tras el acto en Palacio Nacional aquel 1 de septiembre, Sheinbaum inició una gira por las 32 entidades del país para rendir cuentas directamente en las plazas públicas. No se quedó en la capital: llevó el informe a donde están las mujeres, las madres, las campesinas, las trabajadoras.
Y este domingo 27 reunirá al pueblo de México en la explanada del Zócalo de la Ciudad de México.
Nuestro país no solo tiene su primera presidenta; tiene un gobierno que ha convertido la igualdad entre mujeres y hombres en política de Estado, no en consigna ocasional. Quienes dudaban si una mujer podía gobernar, encontraron respuesta en los hechos. Quienes esperaban que todo fuera resuelto en dos años, encontraron la honestidad de reconocer que la transformación profunda toma tiempo.
Pero lo importante es no claudicar.
La presidenta llega a su segundo año de gobierno con niveles de aprobación altísimos (más del 70%, según la última encuesta de MetricsMx) lo que nos anticipa que mañana en el Zócalo será un día de fiesta. Sigamos avanzando con la Cuarta Transformación.





