En esta ocasión, mi aportación tiene que ver con cuestiones de trabajo académico en unas escuelas excepcionales y, otro poco, de deudas añejas de la SEP para con ellas. Es que, es digno de admiración lo que están haciendo docentes de telesecundarias catalogados como de origen estatal, en la Sierra Norte de Puebla.

En esta región, que abarca 18 municipios, marginados casi todos, la lectura en estas escuelas se trabaja con éxito. Hablamos expresamente del sector 01 de telesecundarias del estado, asentado en Huauchinango, Puebla. Esta isla está lidereada por un jefe de sector y diez supervisores escolares quienes, desde hace aproximadamente 20 años, han venido desarrollando un proyecto de lectura en cada una de las 121 escuelas que conforman esta demarcación educativa. El proyecto consiste en que los estudiantes que asisten a estas escuelas telesecundarias, durante su estancia, lean, analicen, debatan, discutan, extraigan información útil para su vida cotidiana de, cuando menos, cinco libros de literatura al año.

En sus inicios, esta estrategia de lectura era mirada con mucha desconfianza por los mismos docentes y, con otro poco de indiferencia por parte de los padres de familia. No obstante, al paso de los años, la mayoría de ambos, fueron aceptando con entusiasmo creciente esta propuesta al ver los buenos resultados que se empezaron a tener.

El consejo de región, conformado por los diez supervisores, ocho apoyos técnico- pedagógicos, así como el jefe de sector, al final de cada año escolar, se reúnen para analizar las propuestas que, previamente, se han recabado en las zonas escolares sobre los títulos a leer en el siguiente año lectivo. Elaborada la propuesta definitiva (cinco libros por cada estudiante por cada grado escolar), la bajan a las 121 escuelas, cuidando, entre otras cosas, la utilidad del texto, la accesibilidad del libro (costo) y la disponibilidad del material en el mercado. Sin embargo, cada escuela, al elaborar su proyecto de lectura, aún tiene la libertad de cambiar los títulos según las necesidades de su contexto, respetando únicamente la cantidad. En muchas escuelas, la cantidad de libros leídos se rebasa con holgura.

En su Consejo Técnico, en su fase intensiva, las escuelas analizan, reflexionan y revisan la realidad que los rodea. Después, inician con el trazo de sus metas, el diseño de sus estrategias, así como la selección definitiva de los materiales a utilizar dentro del proyecto de lectura. En muchas instituciones, en la toma de decisiones, se involucra a los padres de familia quienes gustosos caminan al lado de sus hijos, de los docentes y los apoyan en las lecturas. Existen evidencias de instituciones en donde los padres realizan actividades de lectura dentro de la escuela junto con sus menores retoños. En algunos lados, los tutores regalan lecturas a los educandos, declaman, elaboran podcast, participan con reflexiones o actúan en obras de teatro como una forma de impulsara sus menores. Títulos como el Niño que Tocó las Estrellas de José Hernández Moreno, Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga, Pregúntale a Alicia de Beatrice Sparks, El Niño de la Pijama de Rayas de John Boyne o Ética para Sapos de Bertoldo Duma, por sus contenidos, han dejado profunda huella en las generaciones de los educandos de telesecundarias estatales de esta región.

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Los resultados que están obteniendo los docentes son admirables. A decir de ellos, los estudiantes mejoran notablemente su capacidad de escucha, su expresión oral, su habilidad para comprender lecturas y destacan en la elaboración de textos genuinos. Los maestros consideran que los chicos tienen avances porque después de algún tiempo de cultivar la lectura, sus textos se vuelven más coherentes y de mucho mejor calidad.

A continuación, transcribo el comentario de una directora quien trabaja en una escuela del Municipio de Huauchinango, Puebla: “yo creo que el proyecto ha funcionado de maravilla en mi escuela. Su implementación promueve y fortalece la compresión lectora de los estudiantes. Mis compañeras y yo, hemos involucrado a los padres de familia y los resultados han sido excelentes”.

Una docente del municipio de Naupan, aportó: “me siento muy complacida con este proyecto. Yo trabajo en una junta auxiliar y mis niños, al salir, la mayoría, se van al bachillerato de la cabecera municipal. El director de allá me ha dicho que nuestros niños van mucho más participativos, desenvueltos y seguros que los de otras instituciones. No dejaría este proyecto por nada del mundo”.

Una directora del municipio de Ahuazotepec, comentó: “esta experiencia me ha permitido confirmar que la lectura, cuando se promueve de manera cercana y dinámica, puede transformar positivamente el aprendizaje y el desarrollo integral de los estudiantes”.

Una madre de familia del municipio de Huauchinango, expresó: “actualmente mi hijo estudia en una escuela telesecundaria del municipio de Huauchinango. Considero que el proyecto de lectura de la escuela donde asiste mi niño, es un gran acierto, pues desde que empezó a leer noté que eso influyó de manera positiva en él, ya que ha ampliado su vocabulario, veo su interés por conocer más, ahora sabe más sobre otros temas. Al estar en esta escuela, ha activado su imaginación y lo veo con más decisión para enfrentar su futuro. Todo, gracias a que le inculcaron el hábito por la lectura”.

Otro docente entrevistado, quien pidió no proporcionar sus datos, declaró:“el único negrito en el arroz dentro de este proyecto de enorme alcance, es la terrible indiferencia y falta de apoyo de las autoridades centrales. Hemos hecho actividades, además de las que se realizan en las escuelas, en plazas públicas como una forma de cercanía social, de excelente calidad todas, pero a pesar de que se les invita a las autoridades, todos ellos, en todos los años, han brillado por su ausencia. Nos han bateado pues. Además, casi todas las escuelas, difunden sus actividades en redes, pero nuestras autoridades ni siquiera un reconocimiento se han dignado en enviarnos. Pero nos quedamos con lo mas valioso que es el reconocimiento social y, eso es lo que nos anima a seguir adelante”.

Otro dijo, al saber de la posibilidad de publicar sus actividades de lectura, en un medio nacional, opinó: “ojalá y a través de este medio, a alguna otra institución le interese conocer lo que hacemos, rescatar nuestras experiencias y, eventualmente, acompañarnos para no sentirnos solos. Incluido, por supuesto, las instituciones de la vida privada. Nos falta fortalecer bibliotecas escolares, otros espacios de participación y de estímulos a nuestros niños, reconocimiento de otras áreas a los padres de familia y, hasta reconocimientos a los mejores docentes”.

A pesar de los aciertos, veamos las carencias en las que operan las escuelas. En este sector, se atienden, en este año, 8394 estudiantes en los tres grados y, todos ellos, han leído voluntariamente cinco libros en cada grado.

Llama la atención que, de las 121 escuelas, a pesar de que la mayoría reúnen las características para merecer un director técnico, únicamente ocho escuelas cuentan con director sin grupo. De los 459 docentes que atienen grupo, de ellos, 113 realizan una triple función: son directores comisionados con la encomienda de sacar adelante lo administrativo y sus requerimientos extenuantes; atienden actividades de organización de la escuela donde se incluyela atención a padres de familia y, también, atienden a un grupo de escolares. En este último año, a pesar de reclamos airados de docentes y de padres de familia, a esta región, la SEP les adeuda más de 20 docentes y tres supervisores con clave.

Por otro lado, a pesar de la extenuante carga administrativa que agobia a las direcciones de las escuelas distribuidas en esta región, apenas y existen 24 trabajadores que realizan funciones administrativas y, otros 13 auxiliares de servicios. Ya imaginarán el calvario de los directores comisionados quienes tienen que dividir su tiempo en atender un grupo de estudiantes y que, como ya se dijo, a la vez, atenderla irracional carga administrativa que la SEP les impone a las escuelas.

Se calcula que, cuando menos, son 80 las plazas administrativas que faltan en esta región para paliar la descomunal carga administrativa. Pero a pesar de las limitantes, puedo asegurar que los resultados son extraordinarios y la mayoría de los docentes no se amilanan. Por si a alguna otra institución con carácter filantrópico le interesa saber más de este proyecto, con autorización, les dejo la siguiente cuenta de Facebook: escribidoretica@gmail.com

Vamos a hacer votos porque la indiferencia oficial no lleve a que, en lo sucesivo, haga agua este gran proyecto.

Correo: escribidoretica@gmail.com