Los traspiés de la Secretaría de Educación federal de México, son inconcebibles.

Como se sabe, el día 7 de mayo pasado, con cierto protagonismo, la dependencia anunció que la CONAEDU (organismo que agrupa a todos los secretarios de educación de las 31 entidades federativas y el de la Ciudad de México) había decidido que el curso escolar 2025-2026, concluyera el 5 de junio.

En su declaración, el secretario federal anunció que existían dos motivos suficientes para cerrar anticipadamente el año escolar: una ola de calor, no dijo si era atípico ese calor o no, pues las ondas de calor ya tiene rato que han existido en varias regiones de México, y la celebración del encuentro Mundial de futbol. Evento futbolístico que, por cierto, únicamente impactará a tres ciudades de la República Mexicana: Monterrey, Guadalajara y Ciudad de Mexico.

Además, el funcionario aseguró que la decisión se tomó a petición de los maestros. Pero, yo soy maestro y en ningún lado, en ningún foro o algo parecido, he pedido que concluyera anticipadamente el año escolar porque tenía yo ansias irrefrenables de ir a ver el futbol y, tampoco escuché que algunos de mis compañeros hiciesen tal petición mientras se mordían las uñas de puros nervios. Pudiera suceder que, en otras regiones, algunos docentes lo hicieran; es posible que así haya sido, no obstante, es muy difícil de aceptar que los docentes que laboramos cotidianamente en nuestro centro de trabajo asignado, hayamos hecho esta petición.

La afirmación de quien dirige la SEP no tiene sustento alguno, pues la autoridad tiene tiempo que dejó de escucharnos a los maestros de a pie, pues, por ejemplo, se les ha pedido que dejen de arropar a las dirigencias antidemocráticas del SNTE y, como decía Salinas, ni nos ven ni nos oyen.

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Cabe otra posibilidad. Que hayan usado a la dirigencia del SNTE para adjudicarle tal petición. A ellos es evidente que siempre los han usado y escuchado a pesar de que sus demandas poco tengan que ver con las grandes demandas de los docentes. Es posible que eso haya sucedido pues, incluso, anduvo circulando una imagen con el logo del SNTE en donde la suspensión del año escolar, esta organización, lo consideraba un logro más del sindicato. Vaya insensatez del SNTE. Dejar sin clases a los estudiantes lo celebraban y lo presentaban como un éxito en su gestión.

Ah, pero una vez que la SEP reculó, al parecer por órdenes de la presidenta, el SNTE mostró el rostro del cinismo más soez que siempre los ha caracterizado. Dijeron ahora estar complacidos por la no cancelación de clases; afirmaron que los estudiantes eran su preocupación, tal y como lo consignó el periódico local de Puebla, E- consulta, según nota del 13 de mayo del actual, sobre las declaraciones del dirigente de la sección 51 del SNTE en Puebla. Vaya desfachatez de este dirigente.

El caso es que tal acción, la cancelación anticipada del curso escolar, fue un acto que puso de pechito a una institución tan importante como lo es la SEP frente a las ansias carroñeras de la derecha. Los grupos de la derecha, desarticulados y noqueados como andan, sintieron que les daban oxígeno puro ante este evento que agraviaba a la sociedad.

Y, ¡vaya que lo aprovecharon! Los medios de comunicación, siervos de la derecha, se solazaron con notas descabelladas contra el actual gobierno. No desaprovecharon la oportunidad para desenterrar y entrevistar a supuestos personajes de opinión con tal de desgranar ataques virulentos en contra del actual régimen. Como dicen en mi pueblo, señor secretario, pero ¡que necesidad!.

Lo mismo hizo la unión nacional de padres de familia, así con minúsculas, organismo abstracto y siniestro que siempre ha sido instrumento de la derecha para golpear el progresismo usando como pretexto a la educación. Esta agrupación (unpf) de la derecha se lanzó contra el gobierno y, a la vez, dijo que lo hacia para defender a la sociedad de atropellos como este. Vociferó como si de verdad les interesara la sociedad marginada.

¿La SEP no previó estos ataques interesados? ¿No advirtió los deslindes de miles de maestros, que, cosa curiosa, muchos no aprobaron esta medida a pesar de que, su implementación, les significaba más días de descanso? O también, ¿el secretario de Educación no previó la reacción de miles de padres de familia que, al margen de la unpf, siguen considerando que circos como el futbol fue un invento de la derecha para adormilar la mente de millones? Espectáculos como ese, desde siempre, han inhibido el pensamiento crítico y han sido instrumentos de control social.

Es difícil que el secretario federal o los secretarios de las entidades federativas no lo supiesen. Salvo que ellos ya estén embarcados en usar a la educación para el control social, tal y como se hizo en tiempos del neoliberalismo.

Y es que, cosa diferente es el fomento del deporte en las escuelas y que nada tiene que ver con el circo del futbol y su danza de miles de millones de pesos en donde ni participan ni opinan los pobres de México.

Ojalá y la actual dirigente de Morena cumpla sus amagos de cerrarle el paso a los llamados chapulines que, por cierto, su infiltración y actuación ya es alarmante y, con ello, se recupere la esencia del obradorismo que le dio vida a este movimiento. Recordemos que, entre otras cosas, el expresidente aducía que primero los pobres. Cuando eso se haga, impedir el acceso a los chapulines, se empezará a recuperar nuevamente la esencia del movimiento a favor de los pobres.

La pretendida suspensión del calendario escolar, hizo evidente que era un ataque artero a los intereses más sagrados de los más desposeídos de México y un guiño a la ultraderecha y a sus inmundos negocios. ¡Palomita a la presidenta y tache a los otros!

Maestro Juan Durán Martínez.

Correo: escribidoretica@gmail.com