Antonio Astiazarán, político del PAN, se sumaría a Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano, para buscar la gubernatura de Sonora. El panista lo haría a cambio de la promesa de ser el candidato de ambos partidos en 2030, ya que esta vez el electorado sonorense elegirá a un gobernador o gobernadora por solo tres años.

Ese es el primer tiempo del proyecto de Dante Delgado, líder real de MC —las cosas como son: Jorge Álvarez Máynez, dirigente formal, es solo una marioneta que mueve a su antojo el fundador del partido naranja—. El segundo tiempo de la estrategia de Dante radica en operar para que el PAN no vaya en alianza con el PRI en Nuevo León, e incrementar así las posibilidades de ganar la gubernatura con Mariana Rodríguez, esposa del gobernador Samuel García.

Ese es el plan, y como muchos planes, funciona a la perfección en el papel… Seguramente Dante se pregunta: “¿Qué podría fallar?”. En la teoría, nada; ya en los hechos, se presentarán factores que no estarán en la zona de control del viejo, inteligente y maniobrero político veracruzano.

La verdad de las cosas es que, por perfecto que sea en la imaginación de Dante Delgado, su plan podrían echarlo a perder Morena en Sonora, y Morena y el PRI en NL.

Si Colosio fuera el candidato de MC-PAN, el partido de izquierda en Sonora estaría doblemente comprometido a ganar. Es decir, lo estaría sobre todo el jefe real del morenismo sonorense, el gobernador Alfonso Durazo.

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Y es que Durazo no puede permitir que gane Colosio porque se le consideraría un traidor en la 4T. Ese es un riesgo mayor para el actual gobernador, ya que según todas las tendencias electorales Morena seguirá en el poder presidencial más allá de 2030.

En efecto, a Alfonso Durazo se le daría tratamiento de traidor porque fue secretario particular de Luis Donaldo Colosio Murrieta, padre del aspirante de MC. Durazo jamás ha ocultado a nadie en Morena su lealtad a Luis Donaldo asesinado en 1994. Lo saben el expresidente AMLO y la presidenta Claudia Sheinbaum. No está interesado el gobernador sonorense en que tal percepción cambie, menos aún en un complejísimo, para él, fin de sexenio —se le agrede de más en la prensa nacional por filtraciones poco creíbles, pero que dañan, sobre supuestas malas relaciones suyas con EEUU—.

Durazo es un operador electoral experimentado y eficaz. No arriesgará su prestigio en la izquierda, así que pondrá mucho más de su parte de lo que pondría con otro candidato de oposición distinto a Colosio para que la líder en las encuestas, Lorenia Valles, de Morena, se imponga.

Eso lo sabe Luis Donaldo Colosio Riojas, quien arriesgará todo en Sonora si termina dejándose presionar por Dante Delgado para ir a buscar la gubernatura de un estado en el que está registrado su nacimiento, pero en el que nunca ha vivido: pasó sus primeros años de vida en la capital del país y ha residido más de tres décadas en Monterrey, donde estudió, se casó, tuvo hijos, ha hecho toda su carrera política, va al futbol a ver a los Rayados y habla como regio —sabe que no se dice machaca, como malamente le llaman los sonorenses, sino machacado, como correctamente le llama el electorado nuevoleonés—.

Colosio tiene una posición envidiable en las encuestas presidenciales, que ya se elaboran a pesar de que faltan más de tres años para el cambio en el puesto más alto del gobierno federal. De ninguna manera es líder —el liderazgo lo disputan hombres y mujeres de Morena—, pero en la oposición es por mucho el mejor posicionado.

Si se va a Sonora y pierde —y por supuesto que podría perder—, se acabó la carrera de Colosio Riojas. Si gana, para cumplir su sueño presidencial tendría que renunciar a la gubernatura antes de su segundo año en el puesto, lo que lo convertiría en un político poco serio; algo así como lo que le pasó a Jaime el Bronco Rodríguez en Nuevo León, quien por andar jugando al presidenciable cambió su prestigio de ejemplar político independiente —llegó a gobernador sin partido— y terminó de plano en el basurero de la historia nuevoleonesa.

Colosio sabrá lo que hace. A Dante su futuro no le importa gran cosa porque lo que quiere ahora mismo es que MC sea competitivo en las elecciones locales. Donaldo sabrá si deja que lo utilicen para un proyecto distinto al suyo.

Posdata: mañana analizaré cómo podrían echar a perder el plan de Dante Delgado en Nuevo León fuertes aspirantes a la gubernatura como Adrián de la Garza, del PRI, y quien gane la candidatura de Morena entre Waldo Fernández, Tatiana Clouthier y Andrés Mijes.