De acuerdo a fuentes migratorias, Francisco García Cabeza de Vaca salió de territorio mexicano el 28 de septiembre de 2022. Es decir, dos días antes de concluir el cargo de gobernador de Tamaulipas y, en consecuencia, de perder la inmunidad procesal que lo protegía contra las órdenes de aprehensión, que la justicia mexicana había girado en su contra. Puso pies en polvorosa.
Se fue a refugiar en McAllen, Texas, por la sencilla razón de ser un ciudadano norteamericano. Ahí nació el 17 septiembre de 1967. Lo cual era un secreto a voces, no solamente en Reynosa, el municipio que gobernó antes de ser diputado local y ser director general del CORETT, en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa. Su jefe político
Por esta razón, Cabeza de Vaca no estuvo presente en la sesión solemne del Congreso del Estado, celebrada el uno de octubre de 2022, en la que Américo Villarreal Anaya rindió protesta como el primer gobernador de Tamaulipas, impulsado por el movimiento de la Cuarta Transformación. Ceremonia a la que asistió el secretario de Gobernación y representante presidencial, Adán Augusto López Hernández. Quien fue compañero en el Senado, del ahora prófugo de la justicia mexicana.
Miente Cabeza de Vaca al decir que es un perseguido político. Falso de toda falsedad. Fue una magistrada del máximo Tribunal Constitucional en materia electoral mexicano, quien lo declaró prófugo de la justicia. En consecuencia, la Sala Superior le negó el registro como candidato a diputado federal.
Usted lo puede consultar en el SUP-RAP-102/2024, aprobado el 17 de abril de 2024, por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Promovido por Sergio Gutiérrez Luna, representante de Morena en el Consejo General del INE, el medio de impugnación fue sustanciado por la ponencia de la magistrada Janine Otálora Malassis.
Quien recibió el apoyo del pleno, menos de Reyes Rodríguez Mondragón, el magistrado cercano al panista Roberto Gil Zuarth, amigo y asesor de Cabeza de Vaca durante su sexenio. Como ahora lo es de Maru Campos Galván, en el gobierno de Chihuahua.
Dios los hace y solos se juntan.
Cabeza de Vaca es un prófugo de la justicia mexicana, porque así lo declaró una magistrada del máximo Tribunal Constitucional Electoral del país. Ella llegó a la Sala superior el 4 de noviembre de 2016, apoyada por la bancada del PAN en el senado. La misma a la que perteneció Francisco Javier antes de solicitar licencia en enero de ese año, para ser candidato a gobernador.
Mentira que sea un perseguido político, como lo repite una y otra vez el rijoso y mitómano ex mandatario. Al que defendieron del desafuero en la Cámara de Diputados, el PAN, PRI, MC y PRD. No basta repetir una y otra vez, como Goebbels, que es inocente, para concluir que es un político impoluto.
Si Tamaulipas ha tenido un gobierno violento y represor, ha sido el de Cabeza de Vaca. Nada más de recordar al temido y violento Grupo de Operaciones Especiales, GOPE, con el que también persiguió a los adversarios políticos que lo incomodaron. Las y los tamaulipecos tienen memoria. No lo olvidan.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tiene razón. Francisco Javier García Cabeza de Vaca es un prófugo de la justicia mexicana. Por eso salió huyendo del país en septiembre de 2022. Tiene dos órdenes de aprehensión vigentes, que lo encuadran en el impedimento señalado por la fracción V, del artículo 38 constitucional. Por eso tiene sus derechos suspendidos. No lo dijo Morena, sino una magistrada a la que nunca descalificó el ex gobernador.
Por esta razón perdió su registro como candidato a diputado federal por el PAN y por este mismo motivo, no puede ser candidato a la Presidencia de la República. No, hasta que regrese al país a demostrar ante un juzgado que la verdad jurídica está de su lado.
Mientras tanto, Cabeza de Vaca seguirá viendo los toros desde la barrera y acumulando otro impedimento constitucional para desempeñar un cargo de elección. En septiembre cumplirá 4 años fuera del país. Y para ser presidente requiere tener al menos 20 años residiendo en el país, conforme al artículo 82 de la Carta Magna. Y al menos 6 meses para ser diputado o senador, dice el 55. No hay manera de que el PAN lo registre como candidato.
Ni para barbacoa sirve en este momento Cabeza de Vaca. Quien ha sido un transgresor consuetudinario de los principios democráticos, como se puede comprobar en las sanciones y amonestaciones que le han impuesto, tanto el Instituto Electoral de Tamaulipas, como la propia bancada blanquiazul en el Congreso del Estado. Un récord personal que lo desnuda y pinta tal como es.





