En una reunión extraordinaria, el Congreso de Estados Unidos se reunió la tarde-noche del domingo para discutir sobre la reapertura de su gobierno federal.

Recordemos que este ha sido el cierre más largo que ha tenido, y el segundo a cargo de las administraciones de Donald Trump. Sin embargo, este personaje que campechanamente despacha en la Casa Blanca no entiende en lo absoluto de qué va la seguridad aérea.

La planta que labora en las torres de control de los aeropuertos estadounidenses es parte del personal especializado, no es un empleado cualquiera, anónimo y sin preparación, y si estos días en los aeropuertos norteamericanos sufrieron un verdadero caos, fue por el cierre del gobierno federal, cuyas verdaderas intenciones eran terminar con algunos programas de salud pública, pues según el partido del ente naranja, estos apoyos se iban a los “ilegales” del país y por eso la importancia de recortar “Medicaid, Medicare y SNAP (Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria)”.

Con la fanfarronería que acompaña a Donald J. Trump, una vez que se logró el acuerdo en el Congreso, ha salido a decir una sarta de estupideces. Discúlpenme estimados lectores, pero es que a estas alturas ya se me acabaron todos los adjetivos calificativos para una persona que ha demostrado ser más perversa que inteligente.

A través de su propia red social, Truth Social, el primer mandatario escribió, y cito textual porque vale la pena que lo analicemos de fondo:

Las columnas más leídas de hoy

“¡Todos los controladores aéreos deben volver al trabajo, YA! Quien no lo haga sufrirá una importante reducción de sueldo. Para aquellos controladores aéreos que fueron GRANDES PATRIOTAS y no se tomaron NINGÚN DÍA LIBRE por la farsa del cierre del gobierno demócrata, recomendaré una BONIFICACIÓN de $10,000 por persona por su distinguido servicio a nuestro país.

“Para aquellos que no hicieron más que quejarse y se tomaron días libres, a pesar de que todos sabían que se les pagaría COMPLETAMENTE en breve, NO ESTOY CONTENTO CON USTEDES. No se unieron para ayudar a EU contra el FALSO ATAQUE DEMÓCRATA que solo buscaba perjudicar a nuestro país.

“Quedará usted en una mala posición, al menos para mí, en su expediente. Si desea dejar el servicio próximamente, no dude en hacerlo, ¡sin ningún tipo de indemnización! Será rápidamente reemplazado por verdaderos patriotas, quienes realizarán un mejor trabajo con el equipo de última generación, el mejor del mundo, que estamos en proceso de adquirir.

“La anterior administración malgastó miles de millones de dólares intentando arreglar chatarra obsoleta. ¡No tenían ni idea de lo que hacían! Una vez más, a nuestros grandes patriotas estadounidenses: ¡DIOS LOS BENDIGA! ¡Les enviaré su dinero con la mayor rapidez posible! A todos los demás: ¡PRESÉNTENSE A TRABAJAR INMEDIATAMENTE! ¡DIOS BENDIGA A ESTADOS UNIDOS! PRESIDENTE DONALD J. TRUMP”.

¿Por dónde empiezo? La salud es indispensable para cualquier trabajador y para los que laboran en la industria aeronáutica; la salud mental es de vital importancia. Yo no entiendo la desfachatez con la que se les “pide” (léase: “amenaza”) regresar, aun cuando todavía no reciben un pago. Apenas se puede inferir una promesa de pago, pero este tipo de situaciones genera un gran estrés al personal, que se adiciona al ya de por sí complicado y estresante desempeño que realizan.

Los Controladores de Tráfico Aéreo (ATC, en inglés), no se dan en los árboles, para eso estudian y tienen que pasar distintas certificaciones, que obtienen solo si queda claro que están calificados para el desempeño de sus labores. Imaginen, llevan más de un mes sin recibir su salario y trabajando jornadas extendidas por el déficit que vienen acarreando -desde hace años- de este personal en los aeropuertos norteamericanos; estos trabajadores tuvieron que buscar un segundo empleo para poder llevar el pan a su mesa, y ahora su presidente los amenaza con que si no regresan a laborar de inmediato, les va a recortar el salario. ¡Sí, ese salario que hoy por hoy no les han pagado!

¡Vaya!, enormes ganas de regresar a la chamba le entran a uno con ese “speech” tan exultante. Y la cereza del pastel, a todos aquellos que hayan faltado, se les despedirá sin indemnización alguna. ¿Alguien ya le explicó a Trump que tienen un serio déficit de controladores aéreos?

¿De dónde va a sacar a la gente para reemplazar a los controladores que, por una u otra manera no se presentaron a laborar? ¿Acaso Donald tendrá idea de que, para ir a trabajar, hay que tener dinero para desplazarse? Porque dudo mucho que los ATC tengan la facultad de teletransportarse a las torres de control, sin gastar en gasolina, si es que utilizan automóvil propio, o sin pagar el transporte público que los desplace de su casa a su zona de trabajo.

Lo más patético de todo su discurso: “… Será rápidamente reemplazado por verdaderos patriotas, quienes realizarán un mejor trabajo con el equipo de última generación, el mejor del mundo, que estamos en proceso de adquirir…” o sea me estás diciendo que ¿todavía siguen trabajando con equipo obsoleto?, ah sí, que ya lo va a comprar, ¿cuándo?, pues no se sabe. Total, prometer no empobrece, y aquí lo único que Donald quiere dejar claro es que la culpa de todo es de los demócratas.

La afectación de este cierre gubernamental en el vecino país es de tal envergadura que se han cancelado más de 1,600 vuelos, y las demoras casi alcanzan los 3,500 vuelos. Y ha sido evidente, el lunes todavía tuvieron rezagos tanto con las demoras como con las cancelaciones, y es debido a que hay déficit de personal aeroportuario.

Vamos a ver cómo se pone este asunto, porque el presidente del Sindicato de Controladores Aéreos, Nick Daniels, manifestó a través de una conferencia de prensa que los trabajadores están bajo mucha presión y que eso aumentará solo el riesgo en la seguridad aérea, y añadió: “… El pasado fin de semana, los controladores aéreos garantizaron que más de 7.3 millones de pasajeros llegaran a tiempo, a pesar de seguir operando con 3 mil 800 controladores certificados menos de los que requiere el sistema”.

Este es un punto que el buen Donald no termina por entender, porque no registra que, ante este evento, por lo menos 2 mil controladores aéreos se han dado de baja, ya sea por enfermedad o por otros motivos. Lo que quiere decir que no cuentan con el suficiente personal para garantizar la seguridad en los aeropuertos norteamericanos, aunque se haya terminado el cierre del gobierno federal, y eso es verdaderamente preocupante.

Lo he señalado, es personal altamente especializado y no se consigue a la vuelta de la esquina. Imaginen cómo está el asunto que en entrevista, el secretario del Transporte, Sean Duffy, deslizó la posibilidad de meter al ejército a controlar las torres en los aeropuertos, por la falta de personal.

¿Qué hay realmente detrás de este cierre de gobierno que obligó a trabajar gratis a los ATC? Una constante con la que me encontré en redes sociales fue la solicitud de mucha gente de privatizar a este personal, y que dejé de formar parte del gobierno; incluso hubo peticiones de que cada línea aérea tuviera su propio personal de control aéreo.

La gente que así opina está dejando de ver que no saben que la aviación para todos los países es una actividad esencial y por lo tanto es prioritaria, por ello en el caso del vecino país, todo lo que tenga que ver con la operación de aeropuertos, es parte del Estado y no de particulares. Sin embargo, estamos hablando de un empresario que hoy lleva las riendas del supuesto “país más poderoso del mundo”, por ello no dudaría que esté pensando en privatizar esa área y sacar provecho para él y su camarilla de ultra millonarios.

El punto fundamental, y donde no nos debemos de perder, es la importancia que los controladores aéreos no estén bajo presión, pues solamente de esa forma se pueden asegurar operaciones seguras en los aeropuertos y con las líneas aéreas. Trump les está metiendo aún más estrés y eso es negativo, y claro que repercute en la seguridad aérea, que es lo que nos interesa.

Necesitamos volar en espacios cien por ciento seguros y con trabajadores que no estén sobreexplotados. Una de las funciones de organizaciones internacionales como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), es garantizar que todo el mundo cumpla con los estándares de seguridad para tener cielos seguros. Hoy lo reafirmo, volar en el espacio aéreo norteamericano, no es seguro y no lo será si quien dirige la nación no entiende cuál es la importancia de los ATC.