Los ataques, desacreditaciones y críticas al proceso interno de Morena para elegir al coordinador o coordinadora de Defensa de la 4T, no lograron parar el proceso democrático para designar a quien representará al partido guinda en las elecciones presidenciales del 2024.
Aunque desde la organización del proceso interno se analizaron todas las reglas y objetivos de la encuesta, donde los candidatos firmaron un acuerdo, finalmente ese pacto se vino abajo.
Los seis aspirantes previamente se habían reunido para firmar el documento, ellos aceptaron que el resultado de la encuesta sería inapelable, además de mantener un pacto de no agresión hacia sus contendientes de partido y estar de acuerdo en los mecanismos.
Pero a pocas horas de que el resultado del ganador de la encuesta de Morena se diera a conocer, el excanciller Marcelo Ebrard ha roto el pacto y desconoció el proceso de la encuesta, demandando que se repusiera el procedimiento al considerar que “ya no tiene remedio”.
Por ello Ebrard anunció que no acudiría a la conferencia de prensa para dar a conocer el resultado del ganador y aunque aseveró que su petición de reponer el procedimiento no tenía que ver con el resultado, ya que el conteo aún no comenzaba, señaló que no sabía si iba a ganar o no, pero el hecho es que ya se siente perdedor.
Lo cierto es que todo el proceso de selección del candidato de Morena a la presidencia de la República se hizo con todos los filtros y candados necesarios.
De manera inédita, la encuesta rompió los parámetros tradicionales de las elecciones en México y los sondeos de Morena se basaron en una singular metodología donde se usó una boleta redonda que no daba margen al más mínimo favoritísmo para garantizar la limpieza del proceso.
Del mismo modo se mantuvo en secreto a las casas encuestadoras elegidas por las corcholatas que participaron y cuyos resultados corroborarían la limpieza del proceso.
Con estas reacciones de Ebrard ya se especula un rompimiento con Morena, y la oposición ha aprovechado para sacar provecho, criticar la encuesta y darle su apoyo al excanciller.
“No sabemos si vamos a ganar o si vamos a perder”, dijo.
Dinamitó el proceso de selección de Morena y consumo la ruptura con el partido, rebasando todos los escenarios que se vislumbraran antes del anuncio de los resultados de la encuesta, mandatarios estatales de Morena y partidos aliados respaldaron la consulta, al considerar que fue un “ejercicio transparente, democrático, unitario y sobre todo participativo”.
El grupo de los 21 gobernadores que forman parte de Morena emitieron un comunicado donde respaldan la consulta para el proceso de renovación del liderazgo que coordinará la 4T en las próximas elecciones del 2024.
En el mensaje que emitió el gobernador Alfonso Durazo, se lee que el proceso cumplió con las reglas y objetivos establecidos por el Consejo Nacional en la convocatoria, definieron el proceso como un ejercicio transparente, democrático, unitario y sobre todo participativo.
También puntualizan que tanto gobernadoras como gobernadores cumplieron con la regla de no intervenir en el proceso.
Reiteraron su apoyo a las instancias organizadoras de esta etapa del proceso, es decir, al Consejo Nacional, el Comité Ejecutivo Nacional, la Comisión de Elecciones y la Comisión de Encuestas, ya que aseguran que se condujeron con apego a los principios democráticos.
Al asegurar que el proceso de elección de candidato presidencial de Morena “ya no tiene remedio”, Marcelo Ebrard pidió a la dirigencia del partido reiniciar el proceso ante los diversos incidentes que se encontraron durante el conteo de boletas.
“Ayer y hoy hemos encontrado, por desgracia, en el proceso de la encuesta en curso, en las urnas, en las boletas, evidencias en una proporción superior y por eso se tardó tanto todo el proceso. Nosotros afirmamos que esto debe reponerse, ya no tiene remedio”, dijo en conferencia de prensa.
Acompañado por su representante ante el partido, Martha Lucía Micher, el excanciller aseguró que “fueron tolerantes, abiertos y escucharon todo tipo de argumentos” para justificar los incidentes. Sin embargo, considera que el porcentaje de urnas canceladas es muy alto y la muestra tiene que ser representativa y ponderada.
El equipo informó que, de 2360 cuestionarios aplicados, hubo 310 con incidencias, lo que equivale a más del 10 por ciento de la muestra y convierte a la cifra en algo preocupante.
“Puede ser muy cuestionable el resultado entonces mejor hay que hacerlo bien. No es una cancelación caprichosa, son causales que nos animan a decir que no se vale y que siempre tuvimos el objetivo de respetar a los ciudadanos, pero la cantidad de urnas que se han eliminado o no considerado es lo que nos hace considerar que la prueba no sea representativa”, apuntó el exjefe de gobierno de la Ciudad de México.




