Ricardo Monreal rechazó la intervención extranjera en procesos electorales en México, por lo que propuso una reforma constitucional para anular elecciones si hay intervención de otros países.
En diversas entrevistas, el diputado Monreal reiteró que las elecciones solo le corresponden a los mexicanos, por lo que la intervención extranjera es “una transgresión directa a la soberanía nacional”.
Ricardo Monreal presenta reforma contra la intervención extranjera en procesos electorales
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, presentó una reforma al artículo 41 de la Constitución para establecer que las elecciones se pueden anular por intervención extranjera.

Monreal detalló que la iniciativa busca dotar al sistema electoral de un mecanismo eficaz para sancionar y dejar sin efecto procesos viciados por la intromisión externa, garantizando así la soberanía nacional.
La reforma contempla diversas formas de intervención, tales como:
- Financiamiento externo
- Ciberataques
- Campañas de desinformación coordinadas
- Presiones diplomáticas
De acuerdo con Monreal, para que una elección sea declarada nula, la intervención debe ser grave, dolosa y determinante para el resultado del proceso y esto será determinado por el Tribunal Electoral (TEPJF).
El diputado morenista reconoce que la propuesta surge en un momento de tensiones geopolíticas, pero negó que la haya presentado por petición directa de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Alito Moreno cuestiona reforma de Monreal sobre intervención extranjera en elecciones
Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, afirmó que la propuesta de Monreal no busca evitar la intervención extranjera en las elecciones, sino eliminar la oposición y controlar a los medios de comunicación.
Moreno denuncia que el gobierno ya controla los órganos electorales y jurisdiccionales, por lo que usarán esta ley para “ganar en la mesa lo que no ganen en las urnas”.
El priista sostuvo que la propuesta es una distracción de la realidad, argumentando que el verdadero problema no es la injerencia externa, sino un supuesto “pacto criminal” de Morena con el crimen organizado.





