En el Domingo de la Alegría, hoy 15 de marzo de 2026 se celebró la misa dominical en la Basílica de Guadalupe donde el obispo la dedicó a las familias de personas desaparecidas.
Asimismo, el obispo usó la misa en la Basílica de Guadalupe para llamar a quiénes han elegido “el camino del mal, el camino fácil ”a dejar de matar y sembrar miedo en México".
Misa en la Basílica de Guadalupe es dedicada a los desaparecidos en México
La misa dominical del 15 de marzo de 2026 en la Basílica de Guadalupe fue presidida por Monseñor Francisco Javier Acero Pérez, quien hizo un llamado especial en el Domingo de la Alegría.
El obispo auxiliar en México, explicó que se decidió dedicar la misa que celebra la Alegría a las familias de personas desaparecidas en empatía con su dolor y deseo de encontrar a sus desaparecidos.
Asimismo, explicó que entre la cotidianidad se olvida el dolor que atraviesan las familias, recordando en ocasiones se ven juzgadas y enfrentando su búsqueda con “impotencia, falsedad y corrupción”.
Ante la situación y en reconocimiento a las familias de los desaparecidos, el obispo recordó “la iglesia está con ustedes” deseando encuentren refugio sus oraciones.
“Hermanos, hermanas, la iglesia está con ustedes, la iglesia les acompaña, está celebración particularmente es ofrecida para ustedes, no están solos, no están solas”.
Monseñor Francisco Javier Acero Pérez, obispo.
Piden en la Basílica de Guadalupe a integrantes del crimen organizado que “dejen de matar”
Durante la celebración de la misa en la Basílica de Guadalupe, así como el obispo mandó un mensaje a las familias de personas desaparecidas, también lo hizo a integrantes del crimen organizado.
Llamándolos a “la conversación” y a que dejen entrar “al Señor” a su corazón, el obispo pidió a integrantes del crimen organizado detener la violencia que envuelve a la población de miedo.
“Para aquellos que han elegido el camino del mal, el camino fácil y están afiliado a esas organizaciones criminales, renuevo la invitación a la conversación. Por favor, abran su corazón al Señor, abran su corazón al Señor, dejen de matar, dejen de sembrar miedo entre la población”.
Monseñor Francisco Javier Acero Pérez, obispo.
Asimismo, aseguró que el dinero que es obtenido a costa de la violencia, “es dinero ensangrentado”.



