Julieta Ramírez rechazó las acusaciones difundidas en un reciente reportaje televisivo y aseguró que forma parte de un montaje mediático construido para afectar su imagen pública.
La senadora con licencia sostuvo que las versiones sobre una supuesta investigación en Estados Unidos carecen de sustento y denunció que nunca fue contactada para ofrecer su postura antes de la publicación del reportaje.
Muy bien presentado, hay videos, imágenes, animaciones y transiciones. Para haber hecho todo ese trabajo creo que lo de menos era levantar el teléfono y echarme un grito pero sabemos que lamentablemente es la manera en que se ejerce el periodismo en México
Julieta Ramírez, senadora con licencia
Además, cuestionó la autenticidad de los materiales exhibidos por Enrique Acevedo al señalar presuntas inconsistencias en su contenido y afirmó que no enfrenta procesos legales ni en México ni en territorio estadounidense.
Julieta Ramírez expone inconsistencias del reportaje
De acuerdo con Julieta Ramírez, el reportaje de Enrique Acevedo vulneró los principios más elementales de la ética periodística al no haber sido consultada ni contactada en ningún momento, ya sea previo o posterior a la difusión al aire del reportaje, impidiéndole contrastar los datos presentados o ejercer oportunamente su derecho de réplica.
Los estudios Televisa no son un tribunal de justicia. Ellos no pueden emitir una sentencia ni mucho menos poner en escena ningún tipo de acusación
Julieta Ramírez, senadora con licencia
Al analizar minuciosamente los elementos visuales transmitidos en pantalla, Julieta Ramírez expuso severas inconsistencias formales y estructurales que descalifican por completo la autenticidad del material.
En primer lugar, aclaró que no mostró un expediente formal ni completo, sino únicamente capturas de pantalla, gráficos con animaciones y extractos aislados de video.
Asimismo, puntualizó que las imágenes exhibidas carecen de elementos básicos de validez legal como firmas, rúbricas, sellos oficiales o números de folio.
El documento que presentaron no es el documento completo, sino solo algunos pantallazos, fragmentos de video y materiales aislados. No tiene firmas, nombres completos de las personas involucradas ni datos de alguna autoridad estadounidense. Tampoco cuenta con sello, rúbrica, folio u otros elementos que permitan verificar su autenticidad.
Julieta Ramírez, senadora con licencia
Del mismo modo, en el texto no figura su nombre completo ni el de ninguna autoridad estadounidense concreta.
Entre las anomalías más evidentes, destacó que el escrito contiene redacción en “Spanglish” y que el número telefónico visible en el gráfico no es funcional.
Además, el teléfono que aparece en el documento no funciona ni lleva a ningún contacto. Por eso, considero que las pruebas y materiales presentados para sustentar las acusaciones en mi contra son muy débiles y carecen de elementos suficientes para acreditar su autenticidad.
Julieta Ramírez, senadora con licencia
En ese sentido, Julieta Ramírez cuestionó también las constantes contradicciones de los promotores de la acusación: mientras primero sostuvieron que existía un acuerdo firmado, después argumentaron que se trataba de un documento unilateral, una copia o una simple representación didáctica.
Julieta Ramírez desmiente vinculo con instituciones de Estados Unidos
Ante estas imputaciones, Julieta Ramírez desmintió categóricamente cualquier vínculo con instituciones extranjeras, enfatizando que no ha sostenido comunicación ni directa ni mediante terceros o despachos legales.
Confirmó además que conserva su visa vigente, cruza la frontera libremente y no enfrenta proceso alguno ni en México ni en Estados Unidos.
Finalmente, Julieta Ramírez concluyó que esta maniobra constituye una estrategia política empaquetada a nivel nacional por sectores de la derecha mexicana para sembrar dudas mediáticas y vulnerar la imagen del proyecto de transformación.
Es parte de una estrategia mediática que incluso la presidenta y la consejera jurídica del Gobierno Federal han señalado. Primero se difunde una nota en la pantalla grande y después comunicadores, periodistas, influencers y bots se encargan de amplificarla en redes sociales.
Julieta Ramírez, senadora con licencia






