Donald Trump anunció que impondría un arancel del 100% a cualquier país que establezca un impuesto a los servicios digitales para compañías estadounidenses, incluso si existen acuerdos comerciales vigentes con Washington.

El mandatario estadounidense afirmó que la medida respondería a los planes impulsados por varios gobiernos europeos para gravar los ingresos de grandes empresas tecnológicas, una iniciativa que considera perjudicial para Estados Unidos.

La advertencia de Donald Trump llega tras un reciente entendimiento comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, elevando la tensión sobre el futuro de las relaciones económicas y fiscales entre ambas partes.

Trump endurece postura frente al impuesto digital europeo

Trump sostuvo que cualquier nación que adopte un impuesto a los servicios digitales enfrentará inmediatamente un arancel del 100% sobre todos los bienes enviados al mercado estadounidense.

El presidente aseguró que esa decisión prevalecería incluso sobre acuerdos comerciales previamente negociados, firmados o en proceso, dejando claro que no contemplará excepciones.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos

La advertencia coincide con la entrada en vigor de compromisos comerciales entre Washington y la Unión Europea, que contemplan ajustes arancelarios para diversos productos intercambiados entre ambas economías.

Los impuestos a los servicios digitales buscan gravar ingresos obtenidos por plataformas tecnológicas en países donde operan, aunque no cuenten con presencia física permanente en esos territorios.

Diversos gobiernos europeos consideran que este mecanismo permite equilibrar la tributación de grandes compañías digitales, mientras Estados Unidos sostiene que afecta principalmente a sus empresas.

Entre los países que ya aplican o analizan este tipo de gravámenes destacan Francia, Italia, España, Austria y Bélgica, según reportes citados por medios internacionales.

La nueva advertencia de Trump abre un escenario de incertidumbre para las negociaciones comerciales, y podría intensificar las diferencias entre Washington y varios socios europeos durante los próximos meses.