El gobierno de Irán ha presentado una serie de condiciones determinantes en respuesta a la propuesta de alto el fuego impulsada por el gobierno de Estados Unidos.

De acuerdo con los reportes, mediadores internacionales de Egipto, Turquía y Pakistán trabajan intensamente para concretar una reunión bilateral que se concrete esta misma semana, en tanto las posturas entre la administración de Donald Trump y el gobierno de Teherán parecen mantenerse en extremos opuestos, dificultando una resolución inmediata al conflicto.

Las condiciones de Irán para lograr un alto al fuego con Estados Unidos

Con información de medios estadounidenses, Irán respondió con una serie de diversas exigencias a la propuesta de alto al fuego presentada por la administración de Trump.

Entre las peticiones clave de Irán destacan:

  • desmantelamiento total de las instalaciones militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.
  • la implementación de un nuevo régimen legal para el estrecho de Ormuz que permita a Teherán obtener ganancias por el tránsito de embarcaciones.
  • levantamiento de todas las sanciones económicas.
  • cese de los ataques israelíes contra Hezbolá.
  • exclusión absoluta de su programa de misiles balísticos de cualquier mesa de diálogo.
  • sin limitaciones a su programa de desarrollo nuclear.

Esta fase de negociaciones ocurre en un clima de alta volatilidad regional, donde Estados Unidos ha puesto sobre la mesa un plan centrado en sus demandas históricas hacia la República Islámica.

Destacan garantías para el libre tránsito de las rutas energéticas, el fin de su programa de misiles y limitaciones a su programa nuclear.

Pese a ello, el Pentágono refuerza su capacidad operativa con el despliegue de 3 mil efectivos de la 82.ª División Aerotransportada en Medio Oriente, aunque no se ha tomado una decisión final sobre una incursión terrestre.

La posibilidad de un pacto ha generado alarmas en Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, quienes abogan por continuar la presión militar hasta neutralizar la amenaza iraní.

Mientras tanto, funcionarios en Washington han desestimado estos requerimientos calificándolos como carentes de realismo, manteniendo una alerta militar en caso de ser necesaria una intervención terrestre.

Bombardeos sobre Irán