Aunque la misión Artemis II terminó con éxito, Christina Koch y el resto de la tripulación aún tienen que pasar por una larga rehabilitación tras su regreso a la Tierra.

Fue la misma Christina Koch la que mostró cómo es el proceso de readaptación a la atmósfera y gravedad terrestre, tras haber pasado por la misión Artemis II.

Christina Koch aún tiene que trabajar en las secuelas físicas de la misión Artemis II

En un video en Instagram, Christina Koch mostró un poco del entrenamiento que debe de hacer para adaptarse a la Tierra tras la misión Artemis II.

Si bien parece algo básico, se puede ver cómo expertos de la NASA piden a Christina Koch que trate de caminar con los ojos cerrados lo más recta y rápidamente posible.

La astronauta de Artemis II tiene bastantes dificultades para hacerlo, pues con cada paso se tambalea e incluso parece que perderá el equilibrio en más de una ocasión.

Esto se debe a que al estar en un entorno sin gravedad, los órganos que nos guían al movernos técnicamente se apagan, por lo que al regresar a la Tierra todo el desplazamiento depende de los ojos.

Al perder contacto visual, el cuerpo se desorienta, por lo que se debe de volver a aprender el movimiento general del cuerpo nuevamente para no tener problemas en el futuro.

Christina Koch ha mencionado otras secuelas físicas incluso antes de Artemis II

Si bien lo de la desorientación es algo nuevo; Christina Koch nos ha mostrado cómo es el proceso de readaptación incluso antes de Artemis II.

Previo a la misión Artemis II, Christina Koch ha subido videos y fotos de otras sesiones para hacer que su cuerpo vuelva a responder como al dejar el planeta.

La astronauta ha mencionado que en el espacio se pierde masa muscular y densidad ósea, por lo que al llegar a la Tierra nuestros cuerpos son más débiles que al irse.

Así que el cuerpo debe de volver a adaptarse al gravedad y recuperar rápidamente el músculo y hueso perdido, lo cual es muy doloroso en un inicio.

Literalmente, los astronautas tienen un movimiento muy limitado cuando regresan, tardando varios días en recuperar parte de su forma de vida previo a su salida al espacio.

Astronauta Christina Koch aterrizando.