Ante el incremento de las fricciones comerciales y la imposición de aranceles por parte de con Estados, Canadá podría convertirse en el primer miembro asociado de la Unión Europea (UE).

Durante su discurso sobre el estado de la unión en Estrasburgo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sugirió oficialmente que Canadá podría asociarse en próximos meses a la UE.

Canadá analiza aceptar la invitación para asociarse a la Unión Europea; esta serían sus ventajas

La unión entre Canadá y la UE proyecta estructurar una “Alianza para el Futuro” orientada a consolidar la resiliencia económica y respaldar los valores democráticos compartidos.

De acuerdo con la información, el gobierno de Canadá sí estaría valorando favorablemente la propuesta, la cual expande las bases fijadas por el acuerdo comercial entre el país y la UE.

El marco de cooperación aborda áreas clave como defensa, inteligencia artificial, tecnología cuántica y ciberseguridad, además del suministro de energía, baterías y minerales críticos.

Adicionalmente, se negocian derechos para que los ciudadanos canadienses puedan residir y trabajar en territorio europeo sin visado, junto a proyectos de infraestructura digital submarina.

Como respaldo institucional a esta invitación, el Parlamento Europeo confirmó que abrirá una oficina de enlace en Ottawa.

No obstante, los diplomáticos aclararon que no persiguen la membresía plena para no ceder soberanía nacional, procurando en cambio el mayor nivel de integración posible para Canadá pero conservando su autonomía.

Aunque la ubicación geográfica impide un proceso ordinario de adhesión, el comercio bilateral de 130 mil millones de euros evidencia una vinculación sólida.

Sin embargo, al tratarse de una fórmula inédita en el bloque europeo, el mecanismo legal requerirá definir la aprobación unánime de los 27 Estados miembros y precisar los derechos definitivos del nuevo estatus conjunto.