El Departamento de Justicia de Nuevo México reabrió la investigación sobre el rancho vinculado a Jeffrey Epstein, conocido como Rancho Zorro, para determinar si existen cuerpos enterrados en la propiedad.
Autoridades trabajan junto al nuevo dueño, Don Huffines, en la búsqueda de posibles víctimas tras rumores que señalan que Epstein habría encubierto la muerte de dos menores de edad.
El rancho, adquirido por Epstein en 1993, aparece en documentos del caso como un lugar de abuso. La pesquisa podría extenderse varias semanas con apoyo de binomios caninos.

Buscan cuerpos en rancho vinculado a Jeffrey Epstein
La investigación en el rancho vinculado a Jeffrey Epstein llevará varias semanas y cuentan con el apoyo de Don Huffines, el nuevo dueño del Rancho Zorro y rebautizado como Rancho de San Rafael.
El objetivo de las investigaciones es determinar si hay cuerpo enterrados en el rancho que perteneció a Jeffrey Epstein.
El rancho se volvió un punto clave para las investigaciones sobre el caso de Jeffrey Epstein, luego de que comenzaran a circular rumores tras la publicación de los archivos vinculado al caso en enero de 2026.

Una de las pista asegura que Jeffrey Epstein encubrió la muerte de dos niñas de las que abusó y habría pedido que las enterraran en las montañas cerca de la propiedad.
Jeffrey Epstein adquirió el Rancho Zorro en 1993 y fue dueño de este hasta 2019 cuando murió.
El lugar fue adquirido por Don Huffines, quien se está postulando como contralor de Texas y quien desea convertir el lugar en un retiro cristiano.

Documentos sobre Jeffrey Epstein señalan su rancho como un lugar de abuso
En los documentos difundidos sobre el caso de Jeffrey Epstein se nombra en diversas ocasiones el Rancho Zorro, por lo que las autoridades se tomaron en serio los señalamientos y allanaron el lugar.
Una víctima de Jeffrey Epstein, de identidad reservada, acusó al magnate de abusar de ella cuando tenía 15 años en este rancho.
El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, ordenó que se reabriera una investigación sobre el rancho.
La primera investigación sobre este lugar se realizó en 2019 por petición de la Fiscalía de Nueva York, pero se espera que el segundo análisis sea más detallado.




